El 25 de diciembre de 1999 fue asesinado en City Bell el remisero Gaspar Argentino Ayala (40). Por este hecho fue juzgado Alejo Alonso quien fue absuelto por los exjueces del Tribunal Oral Criminal I de La Plata, Samuel Saraví Paz y Guillermo Labombarda, ambos ya jubilados. Pero la recordada jueza Patricia de la Serna, en minoría, sostuvo que el acusado era culpable de homicidio y votó por su condena. Ese voto de la magistrada resultó clave para que la máxima instancia judicial de país rechazara los planteos de la defensa y dejara firme la resolución del Tribunal de Casación bonaerense que había ordenado realizar un nuevo juicio oral.
Este segundo juicio oral tiene fecha de inicio para el próximo 21 de marzo. La encargada de la acusación será la fiscal Silvina Langone, pero su realización no está asegurada, ya que la defensa de Alonso (integrada por los abogados Alfredo Gascón y Miguel Molina) puede reeditar planteos para evitar el comienzo de debate. Uno de esos escenarios posibles es la prescripción de la acción penal por el paso de tiempo, es decir, apuntar a la impunidad del almanaque.
Alonso fue procesado por la muerte de Ayala (40) tras un incidente de tránsito, con golpes de puño incluidos, que ocurrió hace el 25 de diciembre de 1999, en la esquina de calles 13 y 21 de City Bell, luego de un choque entre un Renault 19 y un Ford Mondeo. En 2011 fue juzgado por aquel hecho, pero el Tribunal Oral Criminal I de La Plata lo absolvió en un polémico fallo dividido. Dos años después, el Tribunal de Casación anuló el veredicto. En otra resolución dividida, con votos de los jueces de Casación Federico Domínguez y Ricardo Borinsky, se resolvió hacer lugar al recurso presentado por la fiscalía, que en el juicio había pedido 15 años de prisión para el acusado.
Por mayoría se dispuso “anular el veredicto, con devolución de jurisdicción al tribunal” - que lo juzgó- “para que, a partir de la comprobada intervención del acusado en el hecho determinante de la muerte de Ayala, y debidamente integrado, renueve los actos necesarios para el dictado de un nuevo pronunciamiento”. El juicio está previsto para marzo próxima.
ANTECEDENTES
El acusado ya purgó una condena de 14 años de prisión por el recordado crimen del repartidor de pizzas, Adrián Santana, que fue ejecutado de varios disparos en la esquina de calle 12 y avenida 38, en la noche del 23 de octubre del año 2000.
En un primer momento se especuló con que pudo atropellarlo un auto que escapó, pero los vecinos contaban a quien quisiera oírlos que ellos habían escuchado varias explosiones, como disparos.
Los forenses les dieron la razón: Santana recibió seis balazos, cinco de los cuales ingresaron en la axila, en la espalda y en uno de los glúteos, y otro en el tórax. Este último fue el letal. La justicia concluyó que el crimen fue motivado por un ajuste de cuentas a raíz de un incidente que tuvieron Alonso y Santana en el exbar Almendra, de 8 y 57.
En rigor Alonso estuvo poco más de 8 años tras las rejas, ya que fue beneficiado por la aplicación de la ley del “2x1”, ya derogada. Vivió detenido casi siete, entre 2003 y 2010, por lo que llevaba computados unos 12 años por aplicación de la polémica ley vigente al momento del crimen.