La inseguridad no da tregua en City Bell y en las últimas horas delincuentes armados asaltaron un almacén. Los delincuentes amenazaron a los empleados a mano armada, se apoderaron del dinero de la recaudación y se dieron a la fuga.
La inseguridad no da tregua en City Bell y en las últimas horas delincuentes armados asaltaron un almacén. Los delincuentes amenazaron a los empleados a mano armada, se apoderaron del dinero de la recaudación y se dieron a la fuga.
Según indicaron fuentes oficiales, todo ocurrió en un comercio ubicado en 467 y 135, donde dos hombres llegaron en moto y concretaron el hurto en pocos instantes. Uno de ellos se bajó del rodado y a punta de pistola les exigió a los presentes que le entregaran el dinero en efectivo.

Una joven de 20 años fue hospitalizada en Berisso luego de recibir una agresión por parte de su expareja, mientras atraviesa un embarazo de siete meses.
La Dirección Distrital de Investigaciones de La Plata detuvo a un joven de 29 años acusado de realizar compras fraudulentas con la tarjeta de un platense.
Ya con el botín, que incluyó también pertenencias de las víctimas, los implicados escaparon sin dejar rastros y son intensamente buscados por las autoridades. Se trata del segundo robo que sufre este almacén y los vecinos del barrio manifestaron su preocupación por los reiterados casos de inseguridad.
Vale destacar que en las últimas horas ladrones entraron a robar a un local de City Bell por décima vez y su dueño evalúa cerrar e irse del país. El comerciante platense sufrió un nuevo robo en su pollajería de 472 y 15, donde los delincuentes provocaron daños y escaparon con un botín cercano a los $43.000.
Si bien no se sabe el número exacto de ladrones que actuó, lo cierto es que los implicados actuaron con total tranquilidad y posteriormente se dieron a la fuga sin ser detectados.
"Tenemos un vidrio roto que no lo cambié porque es muy caro y en otra oportunidad nos sustrajeron un televisor y una pava", explicó el dueño del local en diálogo con El Editor Platense. Además, rememoró que en otra oportunidad sorprendieron a uno de los empleados en la entrada y lo amenazaron con un cuchillo.
Frente a esta situación, el hombre piensa en bajar la persiana de forma definitiva e irse del país. "No hay salida, ya me cansé, no hay solución. No creo que aguante mucho más, la próxima me voy", completó.