La inseguridad no da tregua en City Bell y en las últimas horas delincuentes armados asaltaron un almacén. Los delincuentes amenazaron a los empleados a mano armada, se apoderaron del dinero de la recaudación y se dieron a la fuga.
La inseguridad no da tregua en City Bell y en las últimas horas delincuentes armados asaltaron un almacén. Los delincuentes amenazaron a los empleados a mano armada, se apoderaron del dinero de la recaudación y se dieron a la fuga.
Según indicaron fuentes oficiales, todo ocurrió en un comercio ubicado en 467 y 135, donde dos hombres llegaron en moto y concretaron el hurto en pocos instantes. Uno de ellos se bajó del rodado y a punta de pistola les exigió a los presentes que le entregaran el dinero en efectivo.

Los incidentes comenzaron en la dársena de colectivos, donde los protagonistas arrojaron piedrazos y la gresca continuó en el hall de la Estación Quilmes.
El ataque ocurrió en Hernández durante la madrugada del miércoles. El vigilador fue baleado en el pecho y permanece grave tras el ataque.
Ya con el botín, que incluyó también pertenencias de las víctimas, los implicados escaparon sin dejar rastros y son intensamente buscados por las autoridades. Se trata del segundo robo que sufre este almacén y los vecinos del barrio manifestaron su preocupación por los reiterados casos de inseguridad.
Vale destacar que en las últimas horas ladrones entraron a robar a un local de City Bell por décima vez y su dueño evalúa cerrar e irse del país. El comerciante platense sufrió un nuevo robo en su pollajería de 472 y 15, donde los delincuentes provocaron daños y escaparon con un botín cercano a los $43.000.
Si bien no se sabe el número exacto de ladrones que actuó, lo cierto es que los implicados actuaron con total tranquilidad y posteriormente se dieron a la fuga sin ser detectados.
"Tenemos un vidrio roto que no lo cambié porque es muy caro y en otra oportunidad nos sustrajeron un televisor y una pava", explicó el dueño del local en diálogo con El Editor Platense. Además, rememoró que en otra oportunidad sorprendieron a uno de los empleados en la entrada y lo amenazaron con un cuchillo.
Frente a esta situación, el hombre piensa en bajar la persiana de forma definitiva e irse del país. "No hay salida, ya me cansé, no hay solución. No creo que aguante mucho más, la próxima me voy", completó.