Después de cuatro meses en los que la cantidad de casos de coronavirus se mantuvo en un sostenido descenso en Argentina, el año 2022 cierre con una fuerte alza de tres semanas consecutivas. Esa tendencia, que se ve reflejada en la circulación del virus en casi todos los círculos familiares y de amigos, marca una señal de alerta y llevó a las autoridades a profundizar los pedidos para que la población complete el esquema de vacunación.
Los pocos más de 60 mil casos semanales con que se cerraron las últimas dos semanas es -de todos modos- una cifra mínima si se tiene en cuenta el arranque del año, específicamente la semana del 10 al 16 de enero, cuando hubo 784 mil contagios, es decir diez veces más que ahora. Esa fue la semana pico de toda la pandemia, cuando se registraron mayor cantidad de casos desde marzo de 2020 aunque con un nivel muy bajo de mortalidad.
El comportamiento de la curva fue en descenso a lo largo de casi todo el año si se tiene en cuenta ese comienzo. Si bien el año comenzó con un pico de 784 mil casos registrados en la segunda semana de enero, la cantidad de contagios fue descendiendo: para la tercera semana del primer mes del año se registraban 767 mil, y la cuarta 472 mil.
En febrero el descenso se vio fuerte, ya que durante la primera semana se registraron 254 mil contagios, un 60% menos que la cifra que se barajaba durante los primeros días del año. Esto se debió, según estimaron autoridades en ese momento, al remanente de casos producidos en las Fiestas del 2021 y su consecuente caída.
En el segundo mes del año, el número de casos cayó tres veces más rápido que las muertes: el promedio semanal de fallecimientos diarios por coronavirus bajó el 25%, mientras que el de contagios diarios lo hizo en un 69%. La tercera ola de la pandemia tuvo un comportamiento similar al que demostró en el resto del mundo donde la variante Ómicron del SARS-CoV-2 se hizo presente: un aumento abrupto de los casos que, luego de llegar a su pico máximo, comenzó su descenso. Para fines de febrero, los casos detectados por semana ya rondaban los 69 mil.
En marzo, en tanto, los casos se mantuvieron entre los 30 y 36 mil semanales, y hacia fin de mes bajaron a 18 mil. En abril y mayo la tendencia a la baja se sostuvo, motivada fuertemente por la aplicación de terceras dosis, vacunas a los y las niñas y dosis de refuerzo que impulsó el Gobierno bonaerense con su plan de vacunación.
Recién a principios de mayo la curva comenzó a subir de nuevo, marcando casi 34 mil contagios a la semana durante la segunda semana del mes, aumentando alrededor de un 92% en solo 7 días. Durante todo mayo la curva siguió creciendo pero en términos relativamente bajos en comparación con el verano: los contagios llegaron a tocar los 51 mil hacia fines de mes.
En junio los casos volvieron a bajar, sosteniendo un promedio de 33 mil casos semanales que fueron registrados por el sistema de salud nacional. La crifra, como era de esperarse, recrudeció en julio, con el invierno y el frío y los espacios cerrados, con un pico en la última semana de mes que casi llega a los 53 mil casos.
Desde entonces, al menos hasta fines de noviembre, la curva se mantuvo baja y con contagios semanales poco significativos, siendo la última semana de octubre la de menos casos registrados en el lapso de siete días: 1.329.
A partir de noviembre, los casos comenzaron a subir lentamente: a mediados de noviembre se registraron 2.206 casos semanales, a fin de mes 3.323 y a comienzos de diciembre, 12.600, lo que marcó otro hito en el gráfico de contagios. Del 4 al 11 de diciembre, en tanto, fueron unos 27 mil los casos reportados.
Según el informe del Ministerio de Salud, en la semana del 12 al 18 diciembre hubo un aumento exponencial en las infecciones, el cual podría tratarse del comienzo de una nueva ola. Se trata de la cifra semanal más alta desde que los reportes se empezaron a difundir semanalmente, a mediados de abril: fueron 62.261 casos, cifra que se sostuvo a la semana siguiente con 61.903 casos. En esos últimos períodos apareció como dato preocupante una leve suba de fallecidos: hubo 39 y 44 decesos respectivamente, contra las 7 muertes que se habían notificado en la semana del 4 al 11 de diciembre.
Desde el inicio de la pandemia, se confirmaron 9.891.139 casos positivos de COVID-19, lo que ubica a la Argentina como el 15° país más afectado en números absolutos, según un relevamiento global del sitio Worldometers. En tanto, con 130.124 muertes, es el 15° país con más cantidad de fallecidos a causa de la crisis sanitaria que se desató en marzo de 2020.