En los últimos días comenzaron las obras para recuperar el Camino Negro que une Villa Elisa con Punta Lara. Se trata de la ruta 19, lugar en el que ahora se ven máquinas cortando el pasto, limpiando la basura y ordenando la traza. Son tareas realizadas por el Municipio de Ensenada.
La idea es que este camino vuelva a transitarse diariamente y deje de estar abandonado. Se trata de una zona que con el correr del tiempo se deterioró a tal punto de tornarse intransitable: no solo el asfalto está roto, sino que reina la inseguridad. Estos avances tienen en la vereda de enfrente a los ambientalistas, que buscan proteger toda esta área que incluye a la Reserva Natural Punta Lara.
La historia moderna del Camino Negro se remonta a la década del sesenta, período en el que se llevaron a cabo las obras de pavimentación que permitieron acortar las distancias entre ambos puntos y unirlos en apenas unos pocos minutos.
Del lado platense, el ingreso se ubica a unos escasos metros de la bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires, como una continuidad de la calle 415 bis. Un simple cartel azul con letras blancas, situado a un costado, da la bienvenida anunciando la entrada a la Reserva Natural. Del lado ensenadense, el acceso pasa casi desapercibido debido a la falta de señalización y las tupidas ramas de los árboles que parecen cobijarlo.

Quien se aventure allí de día, puede percibir en el ambiente una tensa calma por más que se escuche el canto de los pájaros y el soplido del viento. Sin embargo, de noche el lugar se transforma en una verdadera boca de lobo que acentúa las dificultades para poder transitarlo. Por eso desde hace tiempo que existe la idea de mejorarlo para que vuelva a funcionar con normalidad.
A medida que pasan los kilómetros, se hace hace más evidente la desidia y el abandono que sufre la ruta, con baches de un tamaño tal que, en un día de lluvia, pueden llegar a transformarse en pequeñas lagunas. Con los años, a su vez, se ha convertido en un cementerio de animales, autos, escombros y basura. Hasta la aparición de maniquíes amputados.