El presidente del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata (GELP), Gabriel Rubén Pellegrino, fue imputado en el marco de la causa en la que se investiga la muerte del hincha César "Lolo" Regueiro, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar. En la misma resolución también resultó imputado el titular de la Jefatura Departamental de La Plata, Sebastián Perea, y otro funcionario de la APREVIDE.
La medida fue dictada por el nuevo fiscal de caso, Juan Ignacio Menucci, quien está al frente de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de La Plata. La imputación implica la notificación oficial de que una persona está siendo investigada en una causa penal. No se descarta que los tres nuevos señalados sean citados a declaración indagatoria y queden formalmente procesados.
Las nuevas imputaciones se dieron luego de la declaración del único detenido que tiene la causa. Se trata del comisario Juan Manuel Gorbarán, quien está en prisión preventiva procesado por "estrago doloso". En su versión ante el anterior fiscal del caso, apuntó contra dirigentes del club anfitrión a quienes acusó de sobrevender entradas para el partido entre el local y el club Boca Juniors, disputado en la noche del jueves 6 de octubre pasado.
El comisario explicó que, minutos antes de que comenzaran los disparos de balas de goma y gases lacrimógenos, se les informó que "la capacidad de la popular de puerta 14 y 21 -la tribuna Centenario, que da al Bosque- estaba al 100% y el resto en un 95%" y que por ese mismo motivo "uno de los directores de la APREVIDE ordenó cerrar la puerta 14 y la 21 previo a dejar pasar a dos remanentes más". Gorbarán apuntó así a un problema en el exceso de la capacidad del estadio Juan Carmelo Zerillo: "Retransmito la orden para que cierren esas puertas, en ese momento un grupo que estaba por ingresar sale corriendo hacia la H y la 21 -tribuna que da a avenida 60- por fuera del vallado. En ese momento, voy para ese lugar junto al comisario general Rey y el comisario mayor Perea. Intentan ingresar pero la puerta 21 estaba cerrada y arremeten contra la puerta H", continuó y agregó que lo mismo sucedía en puerta 5 y 23.
El efectivo, detenido por "estrago doloso", contó que se trataba de "un grupo de 200 personas" que "tiró el vallado y se acercó al portón cerrado", aunque "no por orden, sino porque se venía la gente encima". "En razón a la gran cantidad de gente tirando los vallados, abren el portón, agreden al personal policial e ingresan. Un subcomisario fue herido, cerramos el portón y se logró contener a la gente que quería ingresar, se intentó dialogar y empezaron a arrojar piedras", se defendió.

Gorbarán acusó a los hinchas de estar enceguecidos contra la Policía con el fin de ingresar al estadio y en ese momento justificó el accionar policial: "Los hinchas estaban tan encarnizados que eran repelidos por policías, volvían a la carga hacia la Policía desde afuera y arrojaron piedras desde la tribuna misma", sostuvo sobre aquellos dramáticos instantes. La respuesta a esos supuestos sucesos fue la peor posible: una represión brutal que terminó con decenas de heridos, entre ellos chicos y adultos mayores.
"Producto de los piedrazos, resulté lesionado en la pierna izquierda del lado interno y en la espalda a la altura del omóplato derecho. Tanto yo como el Superintendente y el Jefe Departamental no nos pudimos mover durante la agresión por la gran cantidad de piedras que nos estaban arrojando", sostuvo.
Tras el relato de cómo habría iniciado la represión, el comisario también habló de la supuesta sobreventa de entradas de la que se acusa a la dirigencia tripera, algo que hasta el momento no se ha logrado comprobar. "Siempre queda un remanente en una de las puertas de entre 100 y 200 personas, en este caso la puerta 14, los cuales terminan entrando porque le hacen llegar entradas o la misma APREVIDE lo autoriza para evitar conflictos, lo cual no afecta la capacidad del estadio", dijo al respecto.

Cerca del final de su declaración, Gorbarán aseguró que a su entender "debió labrarse actuaciones por atentado y resistencia a la autoridad, lesiones agravadas y daño agravado en razón al personal policial lesionado como personal civil también, vehículos oficiales y particulares dañados". Nada dijo, en tanto, sobre la violencia policial desatada aquella tarde y noche en el Bosque, que terminó en la trágica muerte de César "Lolo" Regueiro, cuya familia es representada en la causa por los abogados Marcelo Peña y Julián Rimada.