La muerte de César "Lolo" Regueiro sigue conmocionando e indignando a los hinchas de Gimnasia, pero especialmente a sus familiares, quienes mostraron todo su malestar por la atención que el hombre de 57 años en la inmediaciones del estadio del Bosque, en medio de la represión, cuando se descompuso.
Regueiro llegó al Policlínico San Martín en el móvil 40 de la empresa de emergencia privada Supem y el parte policial indica que la muerte se produjo en esa ambulancia que presta servicio particular en las inmediaciones de la cancha los días de partido.
En ese marco, Sergio Regueiro, hijo de Lolo, denunció que no fue tratado como correspondía cuando su padre se descompuso. “Mi viejo estaba cuidando a mi sobrinito y, en la desesperación, salió del estadio y cayó descompuesto. Lo dejaron tirado. No lo quisieron subir a la ambulancia. La misma gente le hizo RCP y ahí empezaron los problemas. Lo dieron por muerto cuando todavía estaba vivo”, denunció en declaraciones televisivas apuntando contra la empresa privada de emergencia..
El hombre siguió describiendo el desesperante momento. “Lo corrieron a un costado mientras que seguían volando piedras y tirando balas de goma. Las puertas estaban cerradas y no se podía salir. Con la desesperación de los nietos, que no podían respirar, apenas consiguió abrirlas se descompuso. No sabemos lo que le pasó”, dijo.
Sergio habló también del estado de salud de su padre: “Era un hombre sano. Jugó toda la vida a la pelota. Estaba un poco excedido de peso pero nada más. Se hablan muchas cosas... En el hospital nos dimos cuenta además de que tenía la cabeza lastimada”, explicó y abrió un interrogante sobre la causa de la muerte.
Como informó 0221.com.ar, Regueiro murió en medio de la grave represión que se registraron este jueves por la noche en la cancha de Gimnasia. "Lolo", como se lo conocía, fue un muy querido exjugador de Villa San Carlos y de la Liga Amateur Platense. Era militante peronista, empleado municipal y vivía en la localidad de Tolosa.
Los incidentes se iniciaron alrededor de las 21, luego de que el personal afectado a la Seguridad intentara cerrar las puertas de un estadio ya colmado y mucha gente quedaba afuera con su entrada en la mano.