Sergio Massa está próximo a cumplir sus primeros tres meses bajo el mando del Ministerio de Economía y con su equipo lograron completar diferentes tareas dentro de la cartera que abren las puertas a pensar en un futuro de mejoría en el aspecto económico, comenzando por la renegociación de la deuda con el Club de París. Esto se logró a partir de la reducción de más del 50% de la tasa de interés, extendiendo los plazos de pago hasta 2028 y con un alivio financiero de casi 15%, permitiendo acortar los montos de dicha deuda haciendo fluido el proceso de inversiones extranjeras.
Aparejado de esto, los bonos globales en dólares cerraron la última semana con un alza promedio del 5,8%. De este modo, el riesgo país disminuyó levemente y se mantiene estable alrededor de 2.600 puntos básicos, tras haber alcanzado al principio de la semana el nivel mínimo de los últimos 30 días: 2.494 puntos básicos según el índice EMBI del banco JP Morgan.
Estas mejoras permitieron la celebración del mercado bursátil, donde en la última semana el índice Merval aumentó 6%, liderado por el alza de precios en el sector de generación y transporte de energía. Además, varias empresas argentinas con cotización en Wall Street tuvieron fuertes saltos en sus cotizaciones, destacándose los casos de Bioceres (+16%), Central Puerto (+14.3%) y Pampa Energía (+11.1%).
El dólar también fue protagonista de este escenario de prosperidad económica tras haberse cumplido un mes de los extraordinarios resultados logrados en marzo gracias a la vigencia por un mes del "Programa de Incremento Exportador", más conocido como "dólar soja". Ese mes fue el mejor en años para el balance cambiario del Banco Central: la cuenta corriente tuvo un saldo favorable de USD 5.748 millones. En menos de 30 días, el Central tuvo así un ingreso neto de divisas equivalente a todo lo que había tenido desde el inicio del gobierno. Ese mes, las exportaciones brutas alcanzaron el récord histórico de USD 12.891 millones.
Cuando asumió Massa, los dólares paralelos estuvieron a nada de alcanzar 350 pesos, pero a partir de las diferentes medidas aplicadas por el superministro, la fiebre disminuyó gradualmente y en la última semana los dólares también llamados "financieros" se mantuvieron estables en el rango $290-295 para el dólar MEP o "Bolsa" y $304-306 para el "Contado con Liquidación" (CCL), apenas 1,5 y 0,7% por sobre la semana previa, respectivamente. Mientras tanto, el dólar oficial aumentó 1,3% y las brechas del oficial con el MEP y el CCL se mantuvieron en 80 y 88%, respectivamente.
Los signos de disciplina y fortaleza fiscal y la recomposición de reservas le permitieron a Massa reducir el temor a una escapada del dólar y encarar un desafío central: reducir las expectativas de inflación antes de que la dinámica de los precios se vuelva inmanejable por su retroalimentación salarial y su efecto sobre la demanda de dinero, esto es, la disposición de la gente a mantener algún grado de liquidez. La huida del dinero es el mayor riesgo que enfrenta el equipo económico, aquello que debe sí o sí conjurar, como hasta ahora lo hizo mostrando orden fiscal, más dólares y tasas más altas de interés.