El diputado nacional de Evolución Radical, Martín Tetaz, pasó por La Plata como parte de las recorridas de campaña que está realizando por la provincia y en el marco de la interna radical del próximo 13 de noviembre. En diálogo con 0221.com.ar, habló de la pulseada local de la UCR y de una posible candidatura a gobernador en 2023, calificó la gestión de Julio Garro y también le respondió a los hinchas de Gimnasia y Esgrima La Plata que pidieron su expulsión por relativizar la gravedad del intento de magnicidio de la vicepresidenta Cristina Kirchner.
-¿Cuál es el objetivo de la visita a La Plata?
-Cuando la gente nos ve, nos pregunta si hay elecciones y le decimos que no, que es la primera vez en mucho tiempo que estamos recorriendo el país y la provincia para contarle cuáles son las reformas que pensamos hacer el año que viene cuando gobernemos. Creemos que hay que construir un cambio cultural, que esa ola empezó en las elecciones del año pasado, nosotros hablamos de las cuatro grandes reformas que hay que hacer y esperamos que el año que viene esa ola sea un tsunami. Para que eso ocurra, hay que también acumular un volumen político y parlamentario del que teníamos antes. Y esa tarea requiere recorrer el país, particularmente la provincia y La Plata, que es mi distrito natural porque es la ciudad de donde soy y hay muchos amigos como el caso de Pablo Nicoletti que hoy me acompañó a recorrer la ciudad.
-¿Qué se juega el 13 de noviembre en la interna radical platense?
-Creo que la mejor forma de organización social son los partidos políticos. La fortaleza de cada uno de los partidos que integran Juntos ha permitido un crecimiento. Juntos por el Cambio es el Cambiemos de 2015 pero es más que eso: se amplió e incluyó a otros sectores liberales como el de Ricardo López Murphy, además se fortalecieron los partidos que están dentro de Juntos. Y esa tarea de fortalecimiento de los partidos la tenemos que profundizar, siempre con la visión de que todo tiene que servir para acumular un volumen político que nos permita transformar la Argentina. Mi obsesión es ganar en 2023 para hacer las cuatro grandes reformas en economía que hay que hacer, además de la educactiva: la reforma de la carta del BCRA y una convertibilidad como Brasil para terminar con la inflación, la reforma en las reglas laborales de las Pymes, la reforma impositiva y la reforma del Estado para que deje de gastar tanto y gaste mejor.
-¿Por qué apoyás la lista Unidad Radical La Plata?
-Evolución es uno de los espacios que confluye en esa lista, que está transformando el radicalismo a nivel de la provincia y de la Nación. En segundo lugar, no me gustan las internas, prefiero los acuerdos y ese es el gran esfuerzo que hicieron en La Plata también de incorporar a todos los sectores. El esfuerzo que hizo Pablo fue extraordinario porque incorporó casi el 90% del partido. Creemos que todo el mundo tiene derecho a participar y no se puede cercenar la libertad si hay algún sector por más que sea minoritario, tiene todo el derecho de hacerlo. La forma que tienen los partidos de elegir sus autoridades es el espacio de la interna y está bueno que los partidos elijan democráticamente sus autoridades. El radicalismo siempre ha estado orgulloso de tener esa capacidad de organización para que sea la gente la que elija sus propias autoridades.
-¿Cómo evaluás la gestión de Julio Garro en La Plata?
-Le pongo un 7 a la gestión de Garro. Creo que está aprobada pero tiene mucho por mejorar. Los que vivimos muchos años en La Plata analizamos en comparación: cuando uno mira lo que era la gestión de Pablo Bruera, un intendente que tenía la ciudad bajo dos metros de agua y se sacaba una foto falsa diciendo que estaba ayudando a la gente y estaba en Brasil, eso es una inmoralidad total. Todavía no sabemos cuánta gente se murió en esa inundación, entonces cuando uno compara con lo que vino después con las obras que hizo la Provincia junto con Garro para que no se inunde más, esa es la parte que está aprobada. Hay otra parte que no me gusta y es que, cuando recorro la ciudad, la veo muy abandonada, no me gusta el estado de las veredas, el abandono en general. El Estado ha perdido la calle: la calle está dominada por senegaleses, por vendedores ambulantes de todo tipo, le han tomado la calle y se la han tomado alrededor de la Legislatura, en plena calle 8. Recién recorríamos calle 12 que históricamente era el nacional B del comercio, mientras que la 8 era la Premier Ligue y eso ahora se dio vuelta. Hoy la calle 8 es la Primera C, está venida abajo y no hay una decisión de no parar eso. Es la parte que no me gusta y me gustaría cambiar.
-¿El radicalismo tiene que llevar un candidato propio en la ciudad en 2023?
-Creo que la UCR tiene que tener candidatos en todas las jurisdicciones por múltiples razones. La primera es porque fortalece a Juntos por el Cambio. Cuando más alternativas le ofreces a la gente, la gente en la PASO ordena las candidaturas y decide quiénes son los mejores candidatos para las generales. Pensemos en la elección de 2019, muchos votantes nuestros querían castigar al gobierno porque estaban disconformes pero tampoco querían votar al kirchnerismo. Y nosotros no le pudimos dar una alternativa a eso. Teníamos un solo candidato a presidente porque no había otro competitivo, entonces para mí hubiera sido mucho mejor haber podido ofrecer a la sociedad candidatos distintos en una PASO: que la gente ordene eso, que haga catarsis castigando a los candidatos y ordenando las candidaturas. Por eso, yo preferiría que el radicalismo tuviera un candidato a intendente en La Plata, sin ninguna duda.
-¿Cuál es la respuesta a los hinchas de GELP que pidieron tu expulsión por relativizar la gravedad del atentado a la vicepresidenta Cristina Kirchner?
-Por suerte estamos hablando de una minoría insignificante. Hay casi 30 mil socios en Gimnasia y hay 300 los que firmaron un documento completamente minoritario y de espaldas al propio estatuto del club, porque en su artículo 3° estipula que no se puede hacer política dentro del club. Justamente si querés un club donde no haya gente que piensa distinto que vos, buscate una unidad básica, no un club. El club es el espacio de la gente que piensa distinto, es un espacio para compartir, los colores de Gimnasia están por encima de todos los demás. El azul y el blanco están por encima de todos lo demás. Gimnasia tuvo hinchas muy reconocidos peronistas y otros como René Favaloro que no era peronista y sin embargo nadie duda que es uno de los hinchas. Es algo peligroso. Acá hubo una historia que sufrió nuestro rival: Estudiantes. En la década del 50 recibió unos libros de Eva Perón, no quisieron repartirlos y les intervinieron el club. Les hicieron vender un montón de jugadores. Esa fue una historia muy triste que no tiene que pasar. Nunca hay que confundir la política con los colores de los clubes. Yo nunca voy a hacer política dentro del club, y no se me ocurriría que si hay alguien que piensa políticamente distinto que yo no lo pueda abrazar y gritar el gol con él.
"PREFIERO UN LIBERTARIO A KICILLOF"
-¿Va a ser candidato a gobernador?
-No sabemos todavía. La gente que trabaja en mi espacio Evolución me está pidiendo que lo sea pero todavía ni siquiera sabemos si va a haber PASO o no y, además, a mí me incomoda un poco cada vez que me lo preguntan porque siento que la gente está atravesando problemas de una gravedad que... La gente quiere saber cómo vamos a resolver la inflación, el tema del empleo que es el problema de los planes, la mochila de impuestos que los ahoga. En ese contexto, imaginate que la clase política estuviera discutiendo candidaturas. La verdad no tengo idea de qué va a pasar el año que viene y, por lo tanto, no queremos hablar de candidaturas.
-Si hay internas, ¿creés que los libertarios deberían participar de una gran PASO opositora?
-No, porque el problemas de los libertarios es que arrancaron siendo liberales y ahora son conservadores. El radicalismo nació como un espacio de reacción a los conservadores justamente en 1890 y por lo tanto tiene un espacio de síntesis natural en todos los espacios que son republicanos y liberales en la Argentina, pero no con aquellos que son conservadores. Y los libertarios cuando se sacan fotos con Jair Bolsonaro, Giorgia Meloni. Frankenstein no vino porque sino lo hubieran sumado a la foto. Entonces con ese extremo de la derecha conservadora no tenemos nada que ver. Lo que es cierto es que probablemente nosotros necesitemos algún tipo de acuerdo político en la provincia de Buenos Aires, que no tiene ballottage. Para ganarla entonces hay que convertir la PASO en la primera vuelta y hacer un acuerdo político entre las principales fuerzas, no sólo las que están en Juntos, sino las que están por afuera para decir: el candidato opositor que junte más votos que sea el único que enfrente a Kicillof mano a mano en la elección de octubre. Si pudiéramos hacer ese acuerdo político, entonces Diego (por Santilli) o el que toque es candidato, y si saca más votos el candidato de (Javier) Milei perfecto, nos bajamos nosotros y que sea el gobernador el candidato de Milei. Y al revés: si saca más votos el candidato de Juntos en la PASO, se baja el candidato de Milei y entonces quedan uno a uno.Una PASO opositora no puede ocurrir porque la coalición que nosotros conformamos no es solamente un espacio desde el punto de vista electoral, es un poco más que eso. Es un espacio que tiene el gran paraguas del Aberdi, la constitución del '53 que es un programa general de gobierno. Yo no me puedo juntar con una fuerza que quiere dinamitar el Estado, que no le gusta la Constitución del '53, que quiere gobernar por decreto, que apoya fuerzas de derecha revolucionarias. Hay una agenda de género que la derecha niega.
-¿Pero es posible un acuerdo político si tenés tantas diferencias?
-A nivel de una PASO no, pero sí un acuerdo político que tiene una finalidad electoral.
-¿Y cómo se acompañarían después las políticas de un gobernador libertario?
-Yo no voy a acompañar a ninguna de las reformas que impulsa su espacio para la Argentina, pero sí en la provincia prefiero que gobierne un candidato liberal a que la gobierne Kicillof. En los últimos dos años de gestión tomó decisiones de políticas públicas de espalda a los datos en materia educativa, haber cerrado a propósito las escuelas. Eso le hizo mucho mal a los chicos para los cuales la escuela era el último ascensor de movilidad social. Ya está, los condenaron a la pobreza.