Apenas la naranja empezó a tomar vuelo en el Polideportivo Víctor Nethol, se hizo cada vez más notorio que salvo una performance superlativa del visitante, Pico F.C. -el histórico decano que vuelve a las primeras ligas-, las diferencias de plantel y jerarquía estaban del lado de Gimnasia. El resultado final de 79-63 a favor del local, que de esa forma comenzó la larga temporada de la Liga Argentina de Básquet -la segunda a nivel nacional- con el pie derecho bajo un aceptable marco de público por ser un martes a la noche, evidenció que salvo algunos sobresaltos en los dos primeros cuartos, donde el equipo de La Pampa incluso hasta se dio el lujo de pasar al frente, todo el partido tuvo un claro dominador basquetbolístico, el del dirigido por Fabián Renda.
De menor a mayor, con una ofensiva fuertemente apoyada en su pivote Franco Barroso -figura excluyente, con 19 puntos y la friolera de 19 rebotes, sin encontrar oponente de su tamaño en la visita- y prescindiendo de la intermitente noche de su ídolo Nico Gianella -que compensó con una ráfaga final lo que había sido una de sus más bajas actuaciones de los últimos tiempos-, el Lobo se hizo dueño de los tableros a partir del segundo tiempo. Debut con momentos de buen básquet y presentación oficial de un plantel que aspira a pelear en los primeros puestos de la Conferencia Sur, el cual mantuvo la base del torneo anterior -Gianella, Lancieri, Sánchez, Barroso, Vallejos- sumando a los nacionales Francisco González y Santiago Mazza, posicionando al juvenil que viene de romperla en los seleccionados nacionales, Lee Aaliya -a quien Renda ya le dio más minutos en este primer partido que en toda la temporada pasada, dando indicios de que lo considera como titular indiscutido-, y con los acompañamientos del tirador Alan Moreno -quien curiosamente no sumó minutos ayer- y el chileno Ignacio Berríos, reemplazo momentáneo de Barroso.
En los dos primeros cuartos, Gimnasia se mostró algo displicente sin nunca pisar el acelerador para arrasar en el tanteador. En el comienzo, si bien había sacado una primera diferencia de 14-8 que obligó al primer minuto pedido por Marcelo Germanetto, técnico de la visita, las cosas comenzaron a complicarse cuando éste dispuso una defensa en zona para frenar el poste alto de Barroso y liberar el tiro de larga distancia. Allí fue la mejor versión de Pico F.C., con la entrada del experimentado Augusto Rossi -goleador de la visita con 14 puntos- empujando un aguerrido plantel joven, ávido de entrega y de correr la cancha pero con escaso oficio para controlar los tiempos del partido, a pesar de aplicar un sentido pragmático del juego que compensó la diferencia de prestigio en las individualidades.
No fue sino con las apariciones de Lee Aaliya -13 puntos en total, siendo otra de los destacados de Gimnasia y perfilándose como el jugador franquicia que asoma esta temporada- y unos bombazos de Facu Vallejos que el local quebró la zona defensiva con una fluida rotación del balón, yéndose al descanso con una ventaja de once puntos: 42-31. A partir de ese momento, todo fue azul y blanco, con un Pico F.C. amagando una reacción que nunca terminó de darse –llegó a ponerse a doce puntos faltando cuatro minutos para el final, pero no pudo acortar distancias que llegaron a más de veinte-, con un cuerpo técnico nervioso con los fallos arbitrales –los cuales no tuvieron real incidencia en el juego- y sin variantes de peso para revertir el curso del partido, más allá que cualquier espectador asiduo del electrizante básquetbol conoce de sobra que con apenas unos minutos no existe hazaña imposible de alcanzar.
Sólido y compacto, aunque algo lento y falto de coordinación colectiva en algunos pasajes, tal vez por ser el primer juego de la temporada, Gimnasia presentó un equipo que intentará, por plantel y nombres, llegar a luchar puestos de playoffs como el año pasado con la firme idea de llegar más arriba. Para eso deberá transitar partido a partido la pareja y competitiva Liga Argentina, donde salvo un par de equipos con presupuesto de primer nivel, como Deportivo Viedma, el resto está para pelear palmo a palmo.
En su primer partido, en síntesis, el Lobo ganó sin despeinarse con la gran figura de Barroso, con un goleo repartido entre Gianella -15 unidades-, Facu Vallejos, con 10 puntos, Santiago Mazza, con 9, Francisco González, 6, y Yago Sánchez, 5. Y con un solidario Juampi Lancieri en la base, mejor en defensa que en ataque -no casualmente tomó diez rebotes-. Los dirigidos por Marcelo Germanetto, en tanto, contaron con la buena tarea de Rossi, con 14, la muy buena actuación de Bonfigli con 17 puntos 13 rebotes, y los momentáneos acompañamientos de Bualó y Peyronnet, siendo motivo de murmullos la floja actuación de su extranjero Branch, muy liviano a la hora de defender el poste bajo.
Primer partido adentro de la primera fase, en casa, apoyándose en una fuerte localía que ahora no tiene descanso: lo esperan tres partidos más ante su gente -jueves contra el candidato Deportivo Viedma, domingo frente a Racing de Chivilcoy y el martes que viene ante Pergamino-, en una apertura de campeonato donde Gimnasia buscará conquistar una racha triunfal como aquellos tiempos dorados que el parquet albiazul supo cobijar.