Este martes cierra el plazo de presentación de listas para las próximas elecciones estudiantiles en la UNLP, las cuales se desarrollarán los próximos 2, 3 y 4 de noviembre. Será la segunda vez que los estudiantes de las 17 facultades vayan a las urnas dado que, por la llegada de la pandemia en el 2020 y el desfase de los tiempos electivos, este año se acumularon los dos últimos comicios.
Durante estas jornadas, las agrupaciones políticas se disputarán la conducción de los centros de estudiantes, 17 lugares para representar al claustro estudiantil en el Consejo Superior y 85 representaciones para los Consejos Directivos.
Tal como informó 0221.com.ar, el pasado 30 y 31 de marzo y 1 de abril se celebró de manera excepcional el cronograma electoral estudiantil que debía haberse llevado adelante en 2021. En esas elecciones, Franja Morada fue la gran ganadora tras recuperador la Facultad de Derecho y dar el batacazo en la Facultad de Psicología, luego de estar varios años alejada de la conducción del centro. La agrupación reformista también retuvo Económicas, Ingeniería, Arquitectura, Veterinarias, Agronomía y el Observatorio. De las 17 unidades académicas, 9 están manos del radicalismo.
En este escenario, la principal incógnita de cara a los comicios de noviembre es saber si el peronismo unirá fuerzas y cómo hará para que el contexto nacional no influya en la elección de los estudiantes. Lo mismo corre para las agrupaciones de izquierda, que sufrieron un importante retroceso en el mapa universitario desde 2019 a la actualidad.

Es importante señalar que el Consejo Superior lo preside el presidente de la UNLP, actualmente Martín López Armengol, y está constituido por cuatro representantes de cada una de las 17 facultades: los decanos, un representante del claustro de los profesores, un estudiante de cada facultad y un jefe de trabajos prácticos o un ayudante diplomado o graduado, sumado a dos representantes no docentes.
Los Consejos Directivos de cada facultad se sumarán tres alumnos por la lista que más votos obtenga y uno a cada una de las dos primeras minorías, siempre que superen el 20% de los votos. En caso en que solo una minoría alcance ese porcentaje, la representación restante se adjudicará a la lista que obtuvo la mayoría. Cuando ninguna lista haya alcanzado el 20% de los sufragios válidos, las representaciones se adjudicarán íntegramente a la lista que consiguió la mayor cantidad de votos.