-El Concejo tiene una competencia muy delimitada y no vamos a poder transformar muchas grandes cosas desde ahí, pero sí es una oportunidad para comenzar a pensar una ciudad distinta. A generar un plan estratégico para que el Frente de Todos gobierne en 2023. La ciudad de La Plata esta atravesada por una multiplicidad de problemas algunos de los cuales son competencia del Municipio y otros no, como los servicios públicos, los corredores viales, algunos aspectos del transporte. Por eso se necesita un plan integral para defenderlo ante las otras jurisdicciones. Porque lo que no nos puede pasar es lo que nos pasa ahora, cuando por la falta de planificación tenemos 71 mil usuarios eléctricos en condiciones precarias, lo cual puede tener derivaciones trágicas y nadie hace nada. Cada tanto se quema una casilla, muere gente y el intendente actúa como si nada ocurriera. El intendente se tiene que poner al frente de todos los problemas de la ciudad, incluso los que no sean de su incumbencia y defenderlo ante quien sea. Entonces desde el Concejo es la oportunidad para generar un diálogo y ciertos consensos para pensaren conjunto la ciudad, su territorio, su desarrollo, su impulso económico. Por eso creo que ir al Concejo Deliberante no es necesariamente ir a cumplir la función de concejal sino que lo veo en una oportunidad para pensar la ciudad.

-¿Cuáles serían los ejes que no le pueden faltar a ese plan estratégico en que está pensando?
-En primer lugar la planificación. Tenemos que revisar el Código de Ordenamiento Urbano para repensar dónde vamos a densificar y dónde no, qué actividades vamos a priorizar, porque hoy en el casco urbano convive todo, lo universitario, los administrativo, lo judicial, lo residencial, lo comercial, todo está en el casco céntrico y tenemos problemas muy serios de tránsito y estacionamiento. Y después si vamos a seguir construyendo para arriba o apostamos a los cascos de las localidades, con más equilibrio saliendo de un esquema como el actual donde mandan los intereses inmobiliarios por un lado y las tomas de tierra por otro, como dos caras de una misma moneda que es la ausencia de planificación. También debemos pensar qué vamos a hacer con nuestro corredor productivo que es el más importante del país. Porque a veces no se puede sacar la producción cuando hay lluvia porque no hay caminos. Hay que pensar en mejorar la Ruta 36, la cual hoy es nuestra circunvalación, ya no es la 31, entonces hay que remodelarla, pensando carriles exclusivos y pasarelas peatonales, para evitar los accidentes que ocurren tan seguido.
-Mencionó a la especulación inmobiliaria y las tomas de tierra como dos caras de la moneda ¿Cómo abordaría la cuestión de las tomas de tierra, un tema en el que ha trabajado desde su función como juez?
-El desarrollo inmobiliario es un gran negocio porque si lográs que la Municipalidad cambie indicadores urbanísticos en determinado lugares semirurales o rurales para que se puedan subdividir los lotes, podés multiplicar el valor de la tierra varias veces. Entonces lo que tiene valor es el acto estatal que cambia el destino al predio y ese valor se lo queda el desarrollador urbano. Si el Estado pudiera convertirse en un desarollador urbano, comprando la tierra o expropiándola y generando las subsidivisiones correspondientes, con esa ganancia que hoy va a bolsillos privados podría hacer lotes sociales con servicios a muy bajo costo y con una financiación de créditos blandos de bancos estatales. Habría una oportunidad para muchos sectores que hoy buscan lugar donde vivir. Y eso además ayudaría a ordenar el territorio, el Estado como desarrollador y no solo en su función de un árbitro con el mercado inmobiliario.

-¿A los asentamiento que actualmente están en la ciudad como los abordaría?
-A mi modo de ver hay que hacer lo que hicimos en su momento en Nuevo Abasto donde había 52 hectáreas tomadas. Se trata de evitar que se forme una asentamiento y avanzar hacia una urbanización ordenada, con el trazado de calles, con subdivisión de terrenos, equipamiento urbano, plazas públicas, sala sanitaria y todo lo que implica un desarrollo urbano. Esa vez se formó una mesa de hábitat después de un desalojo que yo frené como juez y participé activamente de ese proceso. En tres meses salió la ley de expropiación, la ordenanza que le cambió la zonificación para que se pudiera urbanizar, se inició el juicio de expropiación, se mensuró, se subdividió y se adjudicaron los terrenos a la gente después de un censo muy exhaustivo. Entonces cuando hay voluntad política se pueden hacer las cosas.
-El candidato de Juntos Fabían Perechodnik lo acuso de ser el candidato que favorece las tomas de tierra ¿Qué le contesta?
-Yo nunca defendí ni estuve a favor de las tomas de tierra. Estoy a favor de la planificación urbano. Lo que nunca estuve de acuerdo es en los desalojos masivos violentos, cuando la policía saca a la gente a los tiros, sin importar si hay niños, ancianos o personas con discapacidad como fue ahí en Abasto, matando incluso a las mascotas. A mi criticaron por eso pero la Suprema Corte lanzó un protocolo de actuación siguiendo los mismos criterios que yo desarrollaba en mis sentencias. Pero eso es muy distinto a estar a favor de las tomas de tierra. Esos dichos son juegos sucios de campaña que ni siquiera merecen más respuesta.
-¿Cree que por su historia y por venir de otro ámbito puede ser blanco de ese tipo de ataques?
-Siempre hay mentiras u operaciones de prensa. Pero siempre me he manejado de acuerdo a mis criterios y a mis principios. Por suerte nadie me torció la pluma, nadie puede decir "Arias cedió ante determinadas presiones o ante determinados intereses", aún cuando me ha tocado decidir intereses vinculados a los sectores políticos a los que uno adhiere. Pero esa es la función de un juez, no está para ser simpático sino para garantizar los derechos de los ciudadanos más allá de su pertenencia política. Y es lo que voy a tratar de hacer toda mi vida porque no vengo a la política a cambiar mis principios sino a seguir haciendo cosas por lo que considero que vale la pena pelear. Lógicamente por mi tarea como juez he afectado intereses muy poderosos y eso me ha templado el espíritu, con lo cual también en el ámbito político es muy importante estar preparado para afrontar esos conflictos. Cómo decía Cristina, "el que va a la política y no quiere pagar ningún costo, mejor que se quede en su casa".
-Habló de generar consensos o generar alianzas para pensar ese plan estratégico ¿Con qué actores tendría que ser?
-Fundamentalmente con la sociedad. Tiene que ser con los barrios y sus organizaciones, porque la ciudad es muy basta, compleja y grande y nadie la puede gobernar detrás de un escritorio. Hay que pensar un modo de descentralización, por eso sostengo como otro eje de ese plan estratégico pensar que vamos a hacer con las delegaciones.
-¿Piensa que los delegados deben ser designados por elección directa?
-Sí, definitivamente. Porque hpoy son funcionarios que tienen que rendir cuentas al intendente y no a la gente. Entonces cuando la gente va y le golpea la puerta el delegado no está. Esto es un problema. La ciudad es cada vez más compleja y grande por lo que es cada vez más necesaria una descentralización. Quién mejor que los vecinos conocen el territorio. Entonces hay que pensar que esa organización social tenga protagonismo. Incluyendo por supuesto a la UNLP y la UTN que es un pilar en nuestra ciudad.
-¿Cuál es su mirada del Código de Convivencia que impulsa el intendente y está discutiendo el Concejo Deliberante?
-Yo creo que la población ya tiene un marco de convivencia, pero esa convivencia tiene que ser profundizada a través de los acuerdos, no a través de los palos. Este no es un código de convivencia porque tiene un fuerte sesgo represivo con los sectores más vulnerables, donde se criminaliza la protesta social, por ejemplo; que busca sacarse de encima a los que considera "indeseables" como los manteros y manteras. Creo que esa es la convivencia que propone Julio Garro, una convivencia basada en la higiene social. Y esto no creo que se prioridad del municipio, he mencionado muchas pautas que debieras discutirse antes que un código de convivencia que tenga estos objetivos. Antes revisaría el Código de Ordenamiento Urbano.
-¿Y cómo gestionaría esas situaciones que mencionó, como la de los vendedores ambulantes?
-Creo que integrándolos. Hay que respetar a todos los sectores y generar un aprovechamiento de esas situaciones para ordenarlas y usarla en beneficio de la ciudad. En cualquier lugar de Latinoamérica las ferias son un lugar muy común, algo característicos. Ferias, puestos de alimentos, son cosas que le dan vida a la ciudad. No queremos una ciudad apagada en la que no hay más que cemento en las calles. Queremos un corredor cultural desde Plaza Italia a Plaza Rocha, donde se desarrollen distintas disciplinas artísticas. Por eso no queremos un código que esté echando a cada uno que quiera hacer una manifestación artística o cultural. Creo que son dos modos de concebir la ciudad.

-¿Y si habla de diferencias de modelo de ciudad cuáles cree que son lo puntos más críticos de la gestión de Garro en estos seis años?
-Mi evaluación general es que la gestión de Garo es mediocre. No ha tenido modificación sustancial en la ciudad y así va a ser recordado. La ciudad no ha acompañado su crecimiento demográfico y productivo, no ha habido obras importantes salvo la que se desarrollan por el gobierno nacional y provincial. Además de que ha tenido puntos oscuros como subejecutar partidas esenciales como la de salud en plena pandemia. Eso es un acto criminal, teniendo dinero no gestionarlo en un momento de pandemia es realmente un acto criminal y las consecuencias han sido tremendas porque nos ha colocado en el triste récord de ser la ciudad con más cantidad de contagios en el mes de abril de este año.
-¿Usted vincula el impacto que tuvo el coronavirus en La Plata con la gestión local?
-Yo creo que Garro no acompaño las políticas de prevención dispuestas por los niveles nacional y provincial y tampoco ejecutó el presupuesto de Salud para ayuda a que las medidas se cumplan o para palear situaciones. Y ahora tenemos que volver a la presencialidad en las escuelas y tenemos 50 escuelas clausuradas y 300 con déficit en infraestructura y Garro subejecutó también el dinero del fondo educativo.
-¿Considera que es posible ganarle a la lista de Garro teniendo en cuenta la experiencia de 2019?
-En algún momento yo creo que la ciudadanía va a requerir un cambio, una transformación y eso ya empezamos a verlo en los barrios. Lógicamente el aparato político, las triquiñuelas y las mañas de la política todavía lo mantienen, pero creo que le queda poca cuerda.

-¿A quienes siente dentro del Frente de Todos como sus referencias más fuertes?
-Es un construcción mucho más horizontal en la política argentina, con una pirámide más achatada y la primera que lo entendió fue Cristina al dar un paso al costado en 2019. Por supuesto que las figuras de Alberto Fernández, de Cristina, de Sergio Massa y otros líderes sociales forman una orquesta, no hay un solista, es un concierto donde hay muchas voces y muchos instrumentos.
-¿Por qué no fue posible la unidad total en La Plata?
-Todo armado político deja disconformidades, sobre todo en un frente tan amplio. Pero en nuestra lista están las principales fuerzas del Frente de Todos. Está el sector de Florencia Saintout, La Cámpora, sectores vinculados a Victoria Tolosa Paz, sectores del sindicalismo como el caso de Cristian Vander o las organizaciones sociales de donde viene Cintia Mansilla (la segunda candidata a concejal). Hay mucha variedad e incluye una nueva generación. Lógicamente hay sectores que no estuvieron de acuerdo y decidieron formar su propia lista, lo cual es absolutamente legítimo. Tenemos que ver a las PASO no como una frustración sino como un mecanismo normal de dirimir posiciones dentro de una fuerza democrática.

-¿Ser cabeza de lista lo posiciona para volver a disputar la intendencia en 2023?
-Yo voy a construir para el Frente de Todos. Mi vocación es aportar mi granito de arena en este lugar y hacer todo lo posible para mejorar la ciudad y apoyar a cualquiera sea el candidato o la candidata que represente a la lista en 2023. No tenemos que anteponer ninguna cuestión personal o de candidaturas sino trabajar colectivamente. Y lo digo con total sinceridad, no voy a forzar ninguna situación de ningún tipo, simplemente me voy a poner a trabajar en los problemas de la gente de la ciudad.
-¿Cuál sería el primer proyecto que presentaría al asumir la banca?
-Creo el Estado, particularmente el Municipio, le debe un reconocimiento a las víctimas de la inundación, entonces creo que el primer proyecto va a estar por ese lado. Tenemos un monumento en Parque Castelli, pero hecho por los vecinos inundados. El Estado todavía les debe un reconocimiento a todas esas personas que fueron víctimas de ese hecho que no fue natural sino político.