El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, destacó el levantamiento de parte de las restricciones sanitarias vigentes hasta ahora y analizó que se trata de aperturas que resultan "necesarias a nivel económico, social y también por una cuestión de salud mental".
El Gobierno nacional anunció el martes pasado una serie de disposiciones entre las que figuran la no obligatoriedad del uso del tapaboca al aire libre, la habilitación de reuniones sin tope máximo de personas, la vuelta del público a los estadios de fútbol con un aforo del 50% y la apertura gradual y cuidada de fronteras.
El funcionario expuso que "en la provincia de Buenos Aires, el 0,5% de los casos son de la variable delta" y en declaraciones a Radio 10 estimó que constituye un bajo índice epidemiológico. "Creemos que tenemos tiempo por delante y, por eso, nos podemos animar a estas aperturas que son muy necesarias en materia social, económica, de salud mental, de reencuentros que tenemos que tener", evaluó.
El Ministro consideró, además, que la decisión del Gobierno nacional se adoptó ante el descenso sostenido de casos de coronavirus que se verificó en las últimas semanas "y porque la situación epidemiológica es cada vez mejor".
Por otro lado recalcó si bien el Poder Ejecutivo todavía debe reglamentar la nueva medida en un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), "en pocos días dejaremos de usar el barbijo al aire libre, cuando estamos caminando o cuando estamos con poca gente" y aclaró que "en un conglomerado de personas hay que seguir utilizándolo".

Por último, recordó que desde este miércoles las personas mayores de 50 años, los trabajadores de la salud, las personas gestantes o embarazadas y los inmunodeprimidos pueden recibir sin turno la segunda dosis de las vacunas contra el COVID-19. Aunque destacó que "tienen que haber pasado 56 días de haber recibido la primera dosis de la Sputnik o Astrazeneca o 21 días de la Sinopharm".