La declaración de un testigo por videoconferencia desde Australia aportó datos que pueden resultar claves para el desenlace del juicio oral al albañil Marcelo Oscar Doval, juzgado por el crimen de Sabrina Antoniolli y el intento de homicidio de su pareja Juan Ignacio Plotycia, hecho ocurrido el 23 de agosto de 2018 en una vivienda de calle 116 entre 32 y 33 del Barrio Hipódromo de La Plata.
Ese día Hernán Santín, vecino de las víctimas, escuchó gritos y vio escapar al acusado de la escena del crimen. Comenzó a seguirlo en bicicleta a una distancia prudencial, mientras le indicada su posicionamiento a operadores de la línea de emergencias 911, hasta que personal policial detuvo al acusado en avenida 32 entre 7 y 8.
Luego declararon dos mujeres policías que trabajaron en la escena del crimen, quienes aportaron detalles del horror y una de ella dijo que le impactó “la tranquilidad” que tenía Doval a quien vio detenido en la comisaría pocas horas después del hecho.
En esta tercera audiencia del juicio se dio por clausurada la etapa de producción de prueba y se dispuso la realización de los alegatos el próximo viernes 24 de septiembre, a las 8.30 horas.
El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Criminal III de La Plata, integrado por Santiago Paolini, Ernesto Domenech y Andrés Vitali, por la secretaría de Andrea Lamamy. La acusación está en manos de la fiscal Victoria Huergo y del abogado Juan Tiberio en representación del viuda y la madre de la víctima como particulares damnificados. La defensa está en manos del letrado Gastón Nicosia.
La evidencia que hay en contra del acusado es abrumadora. Las imágenes de las cámaras de seguridad que lo registraron escapando del lugar y descartando guantes con sangre de la joven muerta, su adn en la escena del crimen y la declaración de Plotycia, entre otras pruebas, lo incriminan directamente.
La joven asesinada y el acusado concertaron un encuentro en la casa. Él iba a terminar un trabajo y devolver una escalera, que fue encontrada en la escena del crimen. Luego ocurrió algo que solo ellos conocen y desencadenó el brutal ataque. Mientras el acusado intentaba borrar evidencias para intentar consagrar la impunidad, llegó Plotycia y también lo atacó. Allí el plan se salió de eje y el acusado decidió escapar, pero fue captado por cámaras de vigilancia privada y detenido en 32 entre 7 y 8.