¿Quién gana y quién pierde en el Congreso si se rompe el Frente de Todos? | 0221
0221
¿Quién gana y quién pierde en el Congreso si se rompe el Frente de Todos?
BANCA POR BANCA

¿Quién gana y quién pierde en el Congreso si se rompe el Frente de Todos?

Una quiebre del oficialismo a nivel parlamentario lo dejaría en minoría en ambas cámaras. El bloque sólido de CFK y una mitad larga para que junte Alberto. 

17 de septiembre de 2021

La fuerte interna que se desató en el Frente de Todos (FdT) luego de la derrota en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) despertó incógnitas sobre qué podría suceder dentro del Congreso si la coalición oficialista se divide. En el Senado cuentan con 41 bancas, conducidas por el misionero José Mayans, y en la Cámara baja controla 120, dentro de un bloque encabezado por Máximo Kirchner y Cecilia Moreau.

Tal como releva Letra P, en ambas bancadas ya conviven distintos espacios del peronismo y si la crisis interna del FdT no se resuelve, en sus entrañas se resolverá parte su destino ante la necesidad del presidente Alberto Fernández de contar respaldo parlamentario para su gestión. Esas cifras tienen duración hasta el 10 de diciembre, cuando cambie la composición y quede plasmado el resultado de las elecciones generales del 14 de noviembre.

Si se confirman las cifras de las PASO, el oficialismo perdería fuerza en los dos recintos y quedaría lejos del cuórum. Sin embargo, una fractura del FdT a nivel parlamentario dejaría al oficialismo en minoría en ambas cámaras, porque los legisladores que durante estos dos años se alinearon con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner son menos de la mitad de ambos bloques.

En el caso de que Fernández lograra amalgamar al universo panperonista de legisladores y legisladoras que no se reconocen kirchneristas, comandaría un número similar de voluntades. Así, quedarían a merced de la bancada de Juntos por el Cambio (JxC), que en Diputados suma 115 votos y es conducida, al menos hasta el 10 de diciembre, por el radical Mario Negri. Algo similar podría suceder en el Senado, donde JxC cuenta con 22 bancas propias y otras siete que habitualmente suelen acompañar sus posiciones en el recinto.

En la Cámara alta, el espacio panperonista es compartido entre representantes que responden a los gobernadores y entre 15 y 20 senadores y senadoras que reportan directamente a la titular del Senado a través de Mayans y de la vice del bloque, la mendocina Anabel Fernández Sagasti. Entre las voluntades leales a CFK están Oscar Parrilli (Neuquén), Martín Doñate y Silvina García Larraburu (Río Negro), Ana María Ianni (Santa Cruz), María Pilatti Vergara (Chaco), Mariano Recalde (CABA) y Matías Rodríguez (Tierra del Fuego).

Las senadoras María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe) y Ana Almirón (Corrientes) también forman parte del pelotón que responde a la vicepresidenta, pero si los resultados de las primarias se repiten en noviembre, ambas legisladoras deberán dejar sus bancas el 10 de diciembre, ya que el peronismo solo obtendría el escaño por la minoría en ambos distritos y tanto Sacnun como Almirón ocupan el segundo lugar en sus respectivas boletas.

Por el contrario, el chubutense Carlos Linares y la catamarqueña Lucía Corpacci, que también se referencian en CFK, podrían asumir en diciembre si se proyectan las cifras alcanzadas el domingo. Hasta ahora el oficialismo cuenta con cuórum propio en el Senado, pero las primarias anticipan que esa condición cambiará cuando se produzca el recambio. Una división del bloque no solo acentuaría sus dificultades para reunir los 37 escaños necesarios para dar sesión, sino que lo dejaría directamente en minoría frente a la oposición. 

En Diputados, el FdT está a nueve de los 129 escaños necesarios para el cuórum. Al kirchnerismo le adjudican entre 50 y 55 bancas, entre aquellos que pertenecen a organizaciones como La Cámpora, Kolina y Descamisados, el espacio sindical y las diputadas y los diputados que provienen de distintas provincias luego de la victoria en 2017 de Unidad Ciudadana. 

A ellos se suman unos 30 diputados y diputadas que responden a sus gobernadores, mientras que el Frente Renovador, que lidera el titular de la Cámara, Sergio Massa, y la vice del bloque Cecilia Moreau, reúne 12 personas. También están los representantes que responden a movimientos sociales, como es el caso de Federico Faggioli y Leonardo Grosso, que reúnen otros 10 "porotos". 

En esos grupos también hay otros 15 que representan la inclusión de aliados territoriales, como es el caso de la flamante incorporación del exintendente de Bolívar, Eduardo Bucca, que hasta hace dos meses formaba parte del interbloque del lavagnismo dentro del bloque Justicialista.

COMENTARIOS

Una quiebre del oficialismo a nivel parlamentario lo dejaría en minoría en ambas cámaras. El bloque sólido de CFK y una mitad larga para que junte Alberto. 
0221

¿Quién gana y quién pierde en el Congreso si se rompe el Frente de Todos?

Una quiebre del oficialismo a nivel parlamentario lo dejaría en minoría en ambas cámaras. El bloque sólido de CFK y una mitad larga para que junte Alberto. 
¿Quién gana y quién pierde en el Congreso si se rompe el Frente de Todos?

La fuerte interna que se desató en el Frente de Todos (FdT) luego de la derrota en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) despertó incógnitas sobre qué podría suceder dentro del Congreso si la coalición oficialista se divide. En el Senado cuentan con 41 bancas, conducidas por el misionero José Mayans, y en la Cámara baja controla 120, dentro de un bloque encabezado por Máximo Kirchner y Cecilia Moreau.

Tal como releva Letra P, en ambas bancadas ya conviven distintos espacios del peronismo y si la crisis interna del FdT no se resuelve, en sus entrañas se resolverá parte su destino ante la necesidad del presidente Alberto Fernández de contar respaldo parlamentario para su gestión. Esas cifras tienen duración hasta el 10 de diciembre, cuando cambie la composición y quede plasmado el resultado de las elecciones generales del 14 de noviembre.

Si se confirman las cifras de las PASO, el oficialismo perdería fuerza en los dos recintos y quedaría lejos del cuórum. Sin embargo, una fractura del FdT a nivel parlamentario dejaría al oficialismo en minoría en ambas cámaras, porque los legisladores que durante estos dos años se alinearon con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner son menos de la mitad de ambos bloques.

En el caso de que Fernández lograra amalgamar al universo panperonista de legisladores y legisladoras que no se reconocen kirchneristas, comandaría un número similar de voluntades. Así, quedarían a merced de la bancada de Juntos por el Cambio (JxC), que en Diputados suma 115 votos y es conducida, al menos hasta el 10 de diciembre, por el radical Mario Negri. Algo similar podría suceder en el Senado, donde JxC cuenta con 22 bancas propias y otras siete que habitualmente suelen acompañar sus posiciones en el recinto.

En la Cámara alta, el espacio panperonista es compartido entre representantes que responden a los gobernadores y entre 15 y 20 senadores y senadoras que reportan directamente a la titular del Senado a través de Mayans y de la vice del bloque, la mendocina Anabel Fernández Sagasti. Entre las voluntades leales a CFK están Oscar Parrilli (Neuquén), Martín Doñate y Silvina García Larraburu (Río Negro), Ana María Ianni (Santa Cruz), María Pilatti Vergara (Chaco), Mariano Recalde (CABA) y Matías Rodríguez (Tierra del Fuego).

Las senadoras María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe) y Ana Almirón (Corrientes) también forman parte del pelotón que responde a la vicepresidenta, pero si los resultados de las primarias se repiten en noviembre, ambas legisladoras deberán dejar sus bancas el 10 de diciembre, ya que el peronismo solo obtendría el escaño por la minoría en ambos distritos y tanto Sacnun como Almirón ocupan el segundo lugar en sus respectivas boletas.

Por el contrario, el chubutense Carlos Linares y la catamarqueña Lucía Corpacci, que también se referencian en CFK, podrían asumir en diciembre si se proyectan las cifras alcanzadas el domingo. Hasta ahora el oficialismo cuenta con cuórum propio en el Senado, pero las primarias anticipan que esa condición cambiará cuando se produzca el recambio. Una división del bloque no solo acentuaría sus dificultades para reunir los 37 escaños necesarios para dar sesión, sino que lo dejaría directamente en minoría frente a la oposición. 

En Diputados, el FdT está a nueve de los 129 escaños necesarios para el cuórum. Al kirchnerismo le adjudican entre 50 y 55 bancas, entre aquellos que pertenecen a organizaciones como La Cámpora, Kolina y Descamisados, el espacio sindical y las diputadas y los diputados que provienen de distintas provincias luego de la victoria en 2017 de Unidad Ciudadana. 

A ellos se suman unos 30 diputados y diputadas que responden a sus gobernadores, mientras que el Frente Renovador, que lidera el titular de la Cámara, Sergio Massa, y la vice del bloque Cecilia Moreau, reúne 12 personas. También están los representantes que responden a movimientos sociales, como es el caso de Federico Faggioli y Leonardo Grosso, que reúnen otros 10 "porotos". 

En esos grupos también hay otros 15 que representan la inclusión de aliados territoriales, como es el caso de la flamante incorporación del exintendente de Bolívar, Eduardo Bucca, que hasta hace dos meses formaba parte del interbloque del lavagnismo dentro del bloque Justicialista.