El Gobierno reconoció que podría comenzar a aplicar terceras dosis contra el COVID-19 en el país ante el avance de la variante Delta y detalló qué estrategia utilizará. Según indicó la ministra de Salud, Carla Vizzotti, los refuerzos de la inmunización estarían destinados a las personas mayores de 60 años con factores de riesgo y a los profesionales de la salud, quienes serían nuevamente vacunados desde noviembre.
En ese sentido, Vizzotti dijo que el objetivo del Gobierno es “llegar a septiembre con las segundas dosis de la vacuna contra el COVID-19 y a partir de noviembre evaluar si estamos en condiciones de hacer un esfuerzo en personas que tienen determinadas condiciones de salud e inmunodeprimidas”.
Sobre cuáles serán las vacunas que se planea utilizar como tercera dosis, la funcionaria explicó que, aunque todavía es una cuestión a analizar, probablemente sean las de Pfzier. Si bien los primeros lotes de este laboratorio serán para inocular a los jóvenes sin factores de riesgo, lo cierto es que el contrato por 20 millones de dosis permitirá inocular a toda esta población y luego tener un sobrante de al menos seis millones de sueros, que podrían suministrarse como terceras dosis.
Asimismo, las autoridades señalaron que las vacunas de Moderna también podrían utilizarse como terceras dosis, pero a partir de 2022. Hasta el momento, ya hay 900 mil adolescentes con comorbilidades que recibieron la vacuna donada por los Estados Unidos.
Vale destacar que el país aún debe recibir millones de vacunas de los contratos celebrados con el Fondo Ruso de Inversión Directa por la Sputnik V; unas diez millones de AstraZeneca/Oxford; sueros de Sinopharm; 20 millones de Pfizer; igual número de Moderna; 5,2 millones de CanSino; diez millones de Covaxin y siete millones del mecanismo Covax.
De esta manera, aún deben llegar a la Argentina entre lo que resta del año y la primera mitad de 2022 más de 90 millones de dosis, que se suman a los más de 55 millones de sueros que ya arribaron.
Con esta importante cantidad de dosis, el Gobierno incluso podría vacunar a toda su población, que de acuerdo a las estimaciones del INDEC para 2021 asciende a 45.808.747 ciudadanos, los que requerirían 91.617.494 dosis para completar ambos esquemas.