Innumerables son las historias de los jóvenes que llegan a nuestra ciudad con el objetivo de iniciar sus estudios y recibirse. Vienen de distintos puntos del país y se la rebuscan para sortear diferentes obstáculos. Uno de ellos es el económico.
Innumerables son las historias de los jóvenes que llegan a nuestra ciudad con el objetivo de iniciar sus estudios y recibirse. Vienen de distintos puntos del país y se la rebuscan para sortear diferentes obstáculos. Uno de ellos es el económico.
En las últimas horas, se viralizó un claro ejemplo de esto. Se trata de un chico que se instala en las esquinas céntricas de La Plata y recorre los locales comerciales vendiendo sánguches de milanesa, con un cartel que dice: “Hay mila, ayudame a estudiar”.

El PAMI anunció que ya se encuentran abiertas las inscripciones para las propuestas que brinda junto a la UNLP y la UTN.
Tras lo que define como una semana de tensión en escuelas bonaerenses, las autoridades educativas bonaerense pidieron reforzar el trabajo conjunto.
El joven tiene 25 años, se llama Bautista y está cursando la carrera de Ingeniería Electromecánica. A muchos platenses que lo vieron les llamó la atención el cartel y accedieron a comprarle, con el objetivo de ayudarlo. Al mismo tiempo, otros lo fotografiaron y viralizaron su historia en las redes sociales.
La difusión hizo que el caso del estudiante sea más conocido en la ciudad, aunque como Bautista hay cientos de chicos y chicas que buscan la forma de mantenerse y solventar sus gastos mientras transitan sus estudios.