La inseguridad sumó un nuevo episodio en La Plata y los vecinos de City Bell están conmocionados luego de presenciar un robo que en el que los ladrones intentaron tomar de rehén a un nene de 10 años.
La inseguridad sumó un nuevo episodio en La Plata y los vecinos de City Bell están conmocionados luego de presenciar un robo que en el que los ladrones intentaron tomar de rehén a un nene de 10 años.
Todo comenzó alrededor de las 19 en 461 y 12 cuando los delincuentes encañonaron a un hombre y le quitaron su camioneta. En ese vehículo se dirigieron hasta un almacén de 460 y 13 C, en el que se encontraban un empleado y un cliente.

Dos jóvenes perdieron la vida en la madrugada de este lunes feriado a causa de otro brutal accidente de tránsito. Trabajan para identificarlos.
Un nuevo accidente de tránsito se cobró la vida de un joven en la región. Esta vez todo sucedió en el cruce de 22 y 77, de la localidad de Altos de San Lorenzo.
Emiliano, un empleado del local y hermano de la víctima, contó que esta se hallaba “atendiendo como en un día normal. Sonó el timbre, fue a ver y observó a dos personas de aspecto sospechoso, con la cara muy cubierta además de barbijo, tanto que solo tenían los ojos a la vista”.
El empleado decidió no abrir la puerta del comercio. “Entonces le pidieron el dinero de la caja y le anunciaron que se trataba de un asalto. Se empezaron a violentar y mi hermano tuvo el reflejo de tirar las cadenas de la puerta para impedirles el paso”, explicó.
Los delincuentes se violentaron rápidamente y patearon la puerta hasta romper el vidrio pero finalmente regresaron al vehículo sin llevarse nada del comercio. Desde allí, fueron hasta un Pet Shop a pocos metros y pocos minutos después lograron entrar y apuntaron con una pistola a un chico de diez años, a quien retuvieron contra su voluntad mientras exigían la plata.
“Se la agarraron con el nene, que es el hijo de un abogado, al que también le robaron. También había una clienta y se llevaron todo lo que tenía”, explicó el dueño del negocio para mascotas.
Los ladrones quisieron atacar al chico para presionar a los ocupantes del comercio, pero “se metió el padre, lo abrazó y le pegaron a él”. El hombre finalizó: “es hora de que algo cambie porque no se puede vivir así. El agujero que dejan una vez que te roban es grandísimo, no es solo decir: gracias a Dios que no nos hicieron nada”.
Todavía se desconoce el paradero de los delincuentes pese a que la Policía se encuentra realizando las pericias necesarias y el estudio de las cámaras de la zona para establecer su identidad.