La mamá de un alumno del Colegio Nacional describió en sus redes la situación que atraviesa su hijo con capacidades diferentes, que por ser alérgico pidió concurrir a clases sin barbijo y las autoridades se lo impidieron. "Discriminación es no querer reconocer sus derechos e imponer un protocolo general", escribió la mujer en un duro descargo publicado en las redes sociales, pero las autoridades del establecimiento le indicaron a 0221.com.ar que ofrecieron una serie de alternativas porque "esta es una situación que excede a las individualidades, es un problema de salud pública y eso está por encima de la salud individual".
Mariana Ríos denunció que las normativas sanitarias amparan a su hijo para no utilizar barbijo, porque esto agrava su condición. "Mi hijo no usa barbijo porque es alérgico y tiene capacidades diferentes. Usarlo hace que se congestione todo, eso le disminuye la audición y complica su hipoacusia", contó la mujer en un extenso posteo en el que además sostuvo que "Alejo nunca uso barbijo porque existen resoluciones del Ministerio de Salud y de Educación que eximen del uso a personas con patologías respiratorias o con discapacidad".
"Cuando volvimos nuevamente a clases, ilusionados, desde el Colegio Nacional nos avisaron que, a pesar de las resoluciones y publicaciones, Alejo no podría entrar a la escuela sin barbijo", explicó la mujer. Pese a esta advertencia, fue a la escuela sin el tapaboca y, claro, allí le dijeron que tenía que ponerse uno. Él se negó: "Cuando ya estaba en el aula quisieron obligarlo a ponerse un barbijo pese a que tenía un certificado y un acta que decía que eso no era bueno para su salud. Pero Alejo conoce sus derechos y se negó a usarlo, por lo que desde la escuela decidieron aislarlo durante 4 horas dejándolo sin clases, sin recreo, sin posibilidad de disfrutar su primer día tan esperado".
"Me dijeron que algunas de las profesoras podrían tener miedo de acercarse a él, a pesar de que usan máscaras y barbijo doble y están vacunadas, y también me dijeron que los propios compañeros podrían aislarlo y que las madres se podían quejar", dijo la madre y remató con dureza: "Discriminación es no querer reconocer sus derechos e imponer un protocolo general sin tener consideración en que cada individuo es diferente".
De acuerdo con su relato, el adolescente todavía sigue sin clases "ni presenciales ni virtuales". "Ya pasamos por estas situaciones injustas tantas veces, no queremos pelear. Queremos que se devuelva la escolaridad de Alejo, que sea bien recibido a pesar de no tener barbijo, que se entienda que en las escuelas debe haber inclusión, que él debe tener consideraciones especiales porque su condición así lo determina", concluyó Ríos angustiada.
Consultada por 0221.com.ar, la directora del Colegio Nacional, Ana María Munitis, dio una versión diferente y contó que están "trabajando intensamente con esta mamá desde el inicio de la escolaridad del estudiante no solamente desde el colegio sino también desde la universidad, con la Comisión Universitaria sobre Discapacidad, la Secretaría de Salud y Derechos Humanos". "La señora está disgustada porque quiere que su hijo asista sin barbijo al colegio, pero esta es una situación que excede a las individualidades, es un problema de salud pública y eso está por encima de la salud individual", explicó.
Munitis comentó que a Alejo se le han dado diferentes alternativas "como acompañar al estudiante en el momento en que el barbijo le moleste o que tenga alguna dificultad, le ofrecimos la posibilidad de una máscara y si no se le ha ofrecido la dispensa, como es el caso de muchos otros alumnos que tenemos con dispensa por distintas cuestiones, ya sean de salud o de vivir con personas de riesgo y demás". "Ya nos hemos expedido al respecto. Lo que decimos es que nosotros consultamos a la Secretaría Legal de la UNLP, no es un capricho de la escuela ni queremos vulnerar derechos, todo lo contrario, queremos preservar el derecho de alumnos, docentes y trabajadores. Es una decisión de toda la Universidad", agregó.
"Lamentamos lo de la señora, pero nosotros tenemos que resguardar la salud de 1800 alumnos, la de los 500 docentes y la de los otros más de 100 trabajadores del colegio. No podemos permitir al estudiante sin barbijo, lamentablemente es una cuestión de salud pública que está por encima de los deseos individuales de las personas. A la familia se la está acompañando y tiene todas las posibilidades para elegir", cerró.