Un nuevo episodio de inseguridad vuelve a encender las alarmas en La Plata y pone de manifiesto la desprotección con la que viven los vecinos. Esta vez, le tocó a un grupo de amigos que justo salía de un edificio de 8 entre 62 y 63, y fue sorprendido por dos motochorros armados.
La secuencia quedó filmada por una de las cámaras de seguridad y muestra a tres jóvenes -una chica y dos chicos- en la vereda. En un momento, la joven volvió a entrar y, al cabo de unos minutos, los delincuentes aparecieron en escena e interceptaron a los otros dos que se habían quedado afuera.
María, una vecina de las víctimas que vive en el mismo edificio, contó a 0221.com.ar que vio en tiempo real cómo fue el ataque. "Yo estaba parada en 8 entre 61 y 62. Venía caminando y frené a mitad de cuadra porque tuve una sensación rara y no avancé más. Vi a dos chicos parados en la puerta de casa y, en cuestión de segundos, apareció la moto".
Sin perder tiempo, el acompañante se bajó y les apuntó a la cabeza a ambas víctimas, exigiendo únicamente sus celulares. No se llevó ni el bolso ni la bicicleta que también tenían, solamente sus teléfonos. Una vez con el botín, se dieron a la fuga inmediatamente. "Los vi pasar por la esquina de 8 y 61, y después llamé a la Policía", agregó la mujer. Sin embargo, los asaltantes lograron escapar y aún no pudieron ser identificados.
El episodio deja en evidencia la difícil situación en materia de seguridad que atraviesa la ciudad. Sin ir más lejos, María sufrió un violento robo en abril de este año, no muy lejos de donde se produjo este último incidente. "Fue en 65 entre 8 y 9. Me tiraron de la bicicleta y me cagaron a palos porque no entregaba el celular. No tenían armas pero fue la misma situación. Una moto, el acompañante se bajó. No se llevaron ni la mochila ni la bicicleta, grité tanto que salieron los vecinos y ahí se fueron sin nada", explicó.
A pesar de esto, quedó con varios moretones en el cuerpo y tuvo que hacer rehabilitación por lesiones en las costillas. Para finalizar, contó: "Es cada vez más común todo esto. Ya no se puede circular tranquila. A mi casa vuelvo de trabajar todos los días a las 21 con miedo, por otra calle más transitada. Estaría bueno que más oficiales de Policía estén dando vuelta".