Una vez cumplido sin contratiempos ni grandes novedades el trámite de presentación de las alianzas electorales que competirán en las PASO del 12 de septiembre, la tensión en el Frente de Todos de La Plata se concentrará en los diez días que quedan para el cierre de listas de diputados provinciales y concejales. Serán largas horas de negociaciones que seguramente se extenderán hasta la medianoche del sábado 24 de julio, momento en que vence el plazo y lo que reina entre los múltiples sectores que conviven en el espacio es la incertidumbre.
Pese a ese estado de cosas que nubla el futuro de los distintos dirigentes con aspiraciones, hay al menos tres certezas, dos de las cuales no contribuyen a despejar el panorama: la primera es que habrá lista de unidad duela lo que duela y la segunda es que el manejo de la lapicera no estará en la ciudad sino en un mesa reducida que decidirá en base a condicionantes que tienen que ver con el armado global en toda la provincia y con los equilibrios de poder que se requieren para que el Frente de Todos, creado para recuperar el poder en 2019, tenga garantizada la supervivencia.
Consulte a quien se consulte entre los referentes locales del espacio opositor en la ciudad todos coincidirán que el armado dependerá de un acuerdo macro y que será una mesa nacional la que termine definiendo los nombres y su ordenamiento. Allí están sentado el gobernador Axel Kicillof y los diputados nacionales Máximo Kirchner -líder de La Cámpora- y Sergio Massa -del Frente Renovador-.
Eso no quiere decir necesariamente que los otros dos pesos pesados del acuerdo político, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, tendrán cero injerencia. Llegado el caso, la voz del presidente y su vice será oída, pero en la definición del nombre por nombre no echarán el ojo.

La tercera certeza que manejan los actores platenses de la coalición que gobierna el país y la provincia es la única que derrama una tenue luz sobre un criterio que podría ser parcialmente ordenador. La cita electoral de 2021 es clave para garantizar posicionamientos de cara a la lucha por la intendencia en 2023. Y en ese terreno es prácticamente un hecho que tendrán un rol protagónico central la diputada Florencia Saintout y la concejala Victoria Tolosa Paz, las dos dirigentes que pelearon en las PASO de 2019 por ese lugar con un resultado con escaso margen de diferencia.
A diferencia de otros distritos en los que el Frente de Todos es oposición y que tienen una referencia de una sola cabeza, el armado platense presenta en la actual coyuntura esa doble representación que puede ser vista como una complicación o una ventaja según cuál sea el punto de vista. Una de ellas, Florencia Saintout, tiene una fuerte identificación aunque no pertenencia directa con La Cámpora. Y la otra, Victoria Tolosa Paz, expone un juego propio ligado al "albertismo" por su doble rol de funcionaria nacional en el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales.

Qué lugares son los mejores para que ambas se potencien y a la vez logren una convivencia duradera en igualdad de condiciones al menos hasta el día de la elección es la gran dilema por resolver. Nada es definitivo, pero las especulaciones pasan por una posible reelección de Saintout combinada con un eventual pase a algún espacio ejecutivo de nivel nacional. Y de una integración de la actual concejala en la lista de diputados nacionales que presentará el Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires.
Lo que resulte de ese juego de roles podría ser parcialmente ordenador hacia abajo con dos condicionantes principales -sin distinción de orden- para quienes tengan en su mano la lapicera, uno del orden político y el otro en un plano más técnico legal: el primero responde a los equilibrios entre las principales fuerzas que componen el Frente de Todos, el segundo está relacionado con la paridad de género.

Respecto de lo político, Kicillof, Kirchner y Massa deberán velar por preservar la representatividad de todos. Y en ese camino no todo se resuelve con los nombres de La Plata. Muchas veces un cargo reclamado y obtenido en cualquiera de las secciones electorales puede tener como impacto una pérdida de espacios en otra.
Más allá de ese condicionante, por características propias, en La Plata tensionarán por tener presencia en las listas de concejales y diputados La Cámpora, el Frente Renovador, el PJ orgánico vinculado al bruerismo, el alakismo hoy vinculado por una cuestión de gestión a Kicillof, el movimiento obrero, el sector estudiantil y las organizaciones sociales.

Definir en ese marco un nombre fuerte para encabezar la lista de concejales es otra de las cuestiones que deberán resolverse en los próximos días. Más allá de que un precandidato a intendente de 2019 como el ex juez Luis Arias mostró apuro por postularse, son varios los que más en silencio piden pista. El universo de los que vencen mandato presenta perfiles variados y unanimidad en la intención reeleccionista. Están los que ingresaron con Unidad Ciudadana junto a Tolosa Paz: el movimiento sindical con el actual jefe de bloque Cristian Vander; el alakismo con Norberto "Chucho" Gómez y el partido Kolina de Ana Castagneto. A ellos se suma el Frente Renovador, que en ese 2017 compitió en alianza con el GEN (el frente era 1 País) y logró el ingreso de Virginia Rodríguez.
El otro gran botín de la elección está en la lista de diputados bonaerenses, donde vencen mandato Saintout y el bruerista Guillermo Escudero. Sobre el destino de la primera ya se especuló en estas líneas, respecto de Escudero su exposición en las calles con pintadas y pasacalles presumen un intento de candidatura, aunque no precisa si como diputado o concejal. Su suerte dependerá, como la de todos, de la consideración que la mesa de tres tenga del espacio del cual proviene.

Un lugar por la Octava Sección electoral es una aspiración arraigada en el Frente Renovador, por lo que no se descarta un pedido de Sergio Massa en esa nómina. Del mismo modo sectores sindicales ligados a los estatales pretenden hacer valer supuestos derechos cedidos en el cierre de lista anterior, cuando Oscar De Isasi resignó participar en las PASO. Sea el nombre que sea, se supone que reclamarán un lugar. Con triunfo o con derrota, el Frente de Todos aspira a sumar al menos una banca y eso abriría espacios.