En el último tiempo, la variante de Lambda comenzó a ganar terreno y ya pelea el segundo puesto con la cepa británica (Alpha). Aunque aún se mantiene como de “interés”, los científicos ya la pusieron bajo la lupa por su rol en la pandemia y la forma en la que se está desenvolviendo.
La cepa fue la responsable del contagio de Alberto Fernández, quien ya contaba con dos dosis de la vacuna Sputnik V, poniéndose en el centro de la escena y dando cuenta de su poder de contagio.
La mutación fue caracterizada por primera vez en agosto de 2020, pero recién ingresó al radar de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Variante de Interés (VOI) el 14 de junio de 2021. Durante este tiempo, esta mutación comenzó a expandirse y ya está presente en unas 30 naciones, entre ellas la Argentina.
Tal como marca la OMS, una variante se considera de interés cuando su genoma (construcción interna) presenta modificaciones “fenotípicas”, es decir de forma o comportamiento. De este modo, tomará ese rango cuando haya sido “identificada como causa de transmisión comunitaria o de múltiples casos o haya sido detectada en múltiples países”.
Según los datos más recientes del máximo organismo sanitario, la variante Lambda es responsable del 81% de los contagios en Perú y el 32% de los positivos en Chile, una de las poblaciones más inmunizadas de la región. En tanto, en la Argentina “representó el 37% de los casos de COVID secuenciados”.

Cabe destacar que en el último informe emitido por el grupo de especialistas que analizan las mutaciones presentes en la Argentina, de las 1077 muestras analizadas en la semana epidemiológica 24 (entre el 13 y el 19 de junio), 445 correspondieron a la variante Gamma (Manaos), 118 a la Alpha (Reino Unido) y 153 casos a la Lambda, con lo cual se posicionó en el segundo lugar.