El Pastor Alejandro estaba prófugo, se volvió famoso tras escapar de una cárcel y sacarse una selfie con la novia de uno de sus excompañeros y en las últimas horas volvió ser noticia: se convirtió en uno de los dos ladrones asesinados en una quinta de Etcheverry a la que entraron para robar durante la medianoche del domingo pasado. Así lo confirmaron sus hermanas, que identificaron el cuerpo del delincuente este lunes en la morgue de La Plata.
Alejandro Claudio Guerrero llevaba cinco años detenido y escapó en abril de la Unidad 32 de Florencia Varela después de una salida transitoria de la que nunca volvió. El pastor se las ingenió para mantenerse prófugo incluso tras dar a conocer la traición a uno de sus excompañeros de pabellón.
La relación entre Alejandro, el segundo pastor y la pareja, comenzó hace un par de años atrás en la Unidad 9 de Villa Elvira. Los dos hombres se volvieron muy amigos y así Guerrero conoció a la mujer que visitaba a su marido en la cárcel platense, y los tres compartían largas horas juntos. En 2020 los dos religiosos fueron trasladados a Florencio Varela, de donde el Pastor se fugó y tras lo que, para sorpresa de todo el pabellón, subió a su estado de WhatsApp una foto con la pareja de quien era su amigo.
Alejandro, de 37 años, le falló a la Justicia, a su compañero de celda y terminó de la peor manera. El último domingo, a la altura del kilómetro 63 de la Ruta 2, la vida del delincuente llegó a su trágico final tras una entradera que protagonizó en una vivienda de la ciudad.
Guerrero y su compañero, Matías Hernán Barrionuevo, de 36 años, irrumpieron en la casa y maniataron a una familia para robar con tranquilidad. Momentos después, el dueño de la quinta llegó a la casa y se trenzó en una pelea que terminó con la muerte de los agresores.

Barrionuevo recibió golpes en la cabeza con una pesa y murió en el acto, el pastor Alejandro advirtió la situación y efectuó un disparo en el muslo del dueño de la quinta como distracción para poder escapar. El hombre lo persiguió hasta las afueras de la propiedad y lo ultimó de un hachazo en el abdomen.
En tanto, los peritos continúan con la investigación que busca establecer los detalles del hecho que terminó con la muerte del preso traidor, el cual estaba amenazado de muerte por “alta traición” de parte de sus excompañeros de pabellón.