En el marco del avance firme de la campaña de vacunación que lleva a cabo el Gobierno argentino, se proyecta un panorama de inmunización general para septiembre, cuando podría extenderse a los más pequeños.
En el marco del avance firme de la campaña de vacunación que lleva a cabo el Gobierno argentino, se proyecta un panorama de inmunización general para septiembre, cuando podría extenderse a los más pequeños.
Las autoridades sanitarias argentinas comienzan a evaluar las estrategias para asegurar la protección a los menores de 18 años. La compra de 24 millones de dosis de la vacuna china Sinopharm se confirmó poco después de que dicho país autorizara el empleo de su suero en la población de 3 a 17 años.

Un enfermero fue hallado muerto en Palermo y tenía drogas hospitalarias. La Justicia investiga si se vincula al robo de fármacos y fiestas clandestinas.
Ocho consultoras económicas prevén que la inflación se mantenga en aumento y prevén que el índice del INDEC se ubique entre el 2,7 y el 3,2%.
Desde el Gobierno se busca avanzar en las negociaciones con el laboratorio Pfizer, ya que posee una de las vacunas contra el coronavirus que pueden ser aplicadas a partir de los 12 años.
Además, desde Casa Rosada mantienen conversaciones con Cuba, que en junio inició un ensayo con menores que recibirán ambas dosis de su vacuna, Soberana 2 y una dosis de la Soberana Plus.
No obstante, para que una sustancia activa pueda ser utilizada en menores debe ser autorizada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Esto sería un panorama a enfrentar de cara a septiembre, ya que por el momento las dosis que arriban al país están destinadas para los mayores de 18 años.
La inmunización de los más pequeños es fundamental para alcanzar la inmunidad de rebaño con un 70% de la población vacunada. Por el momento, el 33% de los argentinos ya recibió al menos una dosis: 89% pertenecen a la población mayor de 60, 71% a los que tienen entre 50 y 59 años y el 50% del grupo etario entre los 40 y 49.
Mientras tanto, el Gobierno trata de impedir el ingreso de la temida variante Delta al país a través de un fuerte operativo de control de los viajeros en Ezeiza. “Impedir por completo el ingreso de Delta es imposible, pero lo que se puede hacer es dedicar todos los esfuerzos a minimizar la cantidad de personas que entren al país con esta variante en los próximos dos meses. De esa manera, también se reduce el tamaño de una futura nueva ola de contagios”, subrayó Rodrigo Quiroga, bioinformático e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en diálogo con Página 12.
Lo cierto es que los principales laboratorios productores de vacunas ya están testeando sus sueros contra la variante que se definió como altamente contagiosa y provocó que países europeos como el Reino Unido volvieran atrás con las restricciones.