La Sala III de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata confirmó la prisión domiciliaria para Raúl Anatoly Sidders, el sacerdote que había sido detenido en el marco de una denuncia por abuso a una nena cuando se desempeñaba como capellán en el Colegio San Vicente de Paúl entre 2004 y 2007.
Tal como se detalla en el escrito, los magistrados resolvieron “rechazar los recursos de apelación presentados por la particular damnificada y por el defensor particular”. En ese sentido confirmaron la “prisión preventiva bajo la modalidad de prisión domiciliaria, con control de monitoreo y electrónico”.
“Tuvimos como principal objetivo la domiciliaria del sacerdote y ya tenemos todo alineado para revertir la situación y demostrar hechos comprobables y que va ser absuelto en cualquier debate procesal como también debate oral”, explicó a 0221.com.ar el abogado del cura, Marcelo Peña.
Cabe señalar que el 27 de noviembre de 2020, el fiscal Álvaro Garganta solicitó la detención del sacerdote y el planteo debe ser definido por el juez de Garantías del caso.
El pedido se dio luego de varias semanas de investigación en las que declararon la denunciante y otros testigos. Además, durante el inicio de la instrucción judicial, las abogadas de la "víctima directa" solicitaron judicialmente que se prohíba la salida del país del acusado, al sostener que existen riesgos procesales como "entorpecimiento probatorio" y "fuga", habida cuenta que el sospechoso cumple funciones en la triple frontera, ubicada en la provincia de Misiones y se teme que de allí pueda evadirse a Paraguay o Brasil.
Por aquel entonces, los abogados de Sidders presentaron un escrito para pedir la prisión domiciliaria porque “se encuentra estresado y requiere ingerir vitamina B12”. En ese marco, afirmaron que hace tres años sufrió problemas cardíacos y que durante su residencia en Misiones, donde se desempeñó como Obispo de Iguazú, no concurrió a ningún centro de la región de la Triple Frontera porque no existe ninguno, tanto público o privado, con los recursos necesarios.
Por su parte, la abogada denunciante, Pía Garralda, se opuso a los requerimientos del acusado y consideró: “Su solicitud y la presión del Arzobispado de La Plata que viene maniobrando intensamente sobre la causa se produce horas después de que el acusado involucrara en su declaración al Obispo Emérito, Héctor Aguer, y al sacerdote Bernardo Conte Grand, denunciado públicamente en 2014 por padres y madres del colegio San Juan Bautista por conductas inapropiadas con menores de edad”.
Y agregó: “Nuestro planteo se basó en que Sidders tiene tan solo 59 años, y que las cuestiones de salud que imprecisamente invocó son atendibles en cualquier cárcel , recordando el pedido de prohibición de salida del país solicitado por nuestra parte, ya que no se justificó tanto desde el la Iglesia Católica ni desde el Ministerio de Seguridad cuál era la función eclesiástica o pública que (el religioso) cumplía en la Triple Frontera, donde tuvo y tiene los recursos para fugarse y frustrar el proceso”.
EL CASO
La presentación judicial fue formalizada por las abogadas Pía Garralda y Claudia Ferrero, después de varios días en que habían circulado por redes sociales acusaciones contra el cura por supuestas actitudes ofensivas, especialmente contra mujeres y homosexuales y chicos de condición humilde.
La causa quedó radicada en el juzgado de Garantías 2 de La Plata a cargo de Eduardo Silva Pelossi y en la UFI N° 11 conducida por el fiscal Álvaro Garganta.
La denuncia indica que los abusos se habrían producido entre los años 2004 y 2007, cuando la presunta víctima tenía entre 11 y 14 años, aunque señala que un hecho de "abuso sexual agravado" ocurrió cuando la denunciante tenía 13 años. También sostiene la demanda que ante la reiteración de episodios la chica intentaba evitar todo encuentro con el religioso y que durante el último año dejó de asistir a clases.
Sidders dejó la ciudad a fines de junio último para dirigirse a la provincia de Misiones donde cumple funciones como secretario del obispo de la diócesis de Puerto Iguazú, Nicolás Baisi, que entre abril de 2010 y mayo de 2020 ofició como obispo auxiliar en La Plata.