Mientras la campaña de vacunación avanza a buen ritmo en todo el país crece la incertidumbre sobre cuándo y cómo podrán ser vacunados finalmente los menores de 18 años. Alrededor del mundo todavía se estudian los efectos que los sueros desarrollados contra el COVID-19 tienen sobre los más chicos y se esperan los resultados para aprobar o no su uso.
Estados Unidos, productor de varias de las drogas que generan inmunidad contra el SARS-CoV-2, ya autorizó el uso de la vacuna Pfizer-BioNTech en niños y niñas de entre 12 y 15 años. Por su parte Moderna demostró ser efectiva en adolescentes de entre 12 y 17 y no tuvo problemas de seguridad nuevos o importantes, lo que podría generar un escenario para una segunda inoculación a chicos en edad escolar que se autorizaría en julio en ese país.
El ensayo de Moderna, autorizado para mayores de 18 años, evaluó su fórmula en 3.732 adolescentes de entre 12 y 17 años, dos tercios de los cuales recibieron la vacuna y un tercio el placebo. Buscaron obtener una respuesta inmune similar a la observada en el ensayo de fase 3 con adultos, que tuvo una efectividad del 94%.
Por su parte, los reguladores estadounidenses tardaron cerca de un mes en revisar un estudio parecido de Pfizer/BioNtech, cuya inoculación fue autorizada para las edades de 12 a 15 años el pasado 10 de mayo. Si Moderna recibe el mismo tratamiento, la autorización llegaría a principios de julio.
¿Y EN ARGENTINA?
Por el momento, no hay demasiadas perspectivas con la AstraZeneca, la Sputnik V y la Sinopharm para menores de 18 años. Los desarrolladores de la vacuna rusa manifestaron enojo frente a la demora de la aprobación para la aplicación de su antídoto en niños, niñas y adolescentes, y el director del Centro Gamaleya, Alexander Ginzburg, advirtió que "estamos empezando a retrasarnos y pronto lo haremos irrevocablemente. Es decir, nuestros niños no estarán protegidos, a pesar de que fuimos los primeros en registrar la vacuna (para menores)".
El funcionario insistió en "obtener el permiso para usar la vacuna Sputnik V en niños" y afirmó que los adolescentes mayores de 14 "no tienen contraindicaciones fisiológicas". Sin embargo, cualquier demora en la aprobación inevitablemente impactará en nuestro país.
Respecto de la vacuna china Sinopharm, todavía no hay novedades sobre la inmunización en menores de edad. Algo parecido ocurre con la Oxford-AstraZeneca, desde que en Inglaterra se suspendió un ensayo de fase 2 que se llevaba adelante con 300 voluntarios de entre 6 y 17 años.
La suspensión de los ensayos durará hasta que la agencia reguladora del medicamento del Reino Unido (MHRA) proporcione más información sobre los posibles efectos adversos de esta vacuna. "Aunque no hay preocupación sobre la seguridad en el ensayo clínico pediátrico, Oxford decidió esperar información adicional del MHRA en su investigación de casos raros de trombosis antes de administrar más vacunas", explicaron.
Así las cosas, pareciera que en Argentina la administración de vacunas en niños, niñas y adolescentes es todavía un futuro bastante lejano.