En el marco de la pandemia por coronavirus que, a casi dos años de su inicio, se cobró la vida de casi 3,5 millones de personas en todo el mundo, las evidencias apuntan a confirmar que el virus se originó dentro de las puertas del Instituto de Virología de Wuhan, ciudad donde se registraron los primeros casos de COVID-19. Mientras tanto, Beijing niega que el virus haya escapado del ese centro, pero los expertos piden una investigación a fondo sobre el tema.
Días atrás salió a la luz el resultado de un informe de inteligencia de los Estados Unidos que afirma que tres investigadores del citado Instituto enfermaron en noviembre de 2019 y tuvieron que recibir atención hospitalaria
El reporte indica que en los últimos meses del 2019 varios científicos del laboratorio en Wuhan se enfermaron "con síntomas consistentes tanto con COVID-19 como con enfermedades estacionales comunes". Este nuevo detalle surge en vísperas de la 74º Asamblea Mundial de la Salud, organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que se discutirá en estos últimos días de mayo, sobre la necesidad de iniciar una nueva investigación acerca del origen del coronavirus.
Los datos del reporte estadounidense que comprueban la enfermedad de los tres expertos, concuerdan con los primeros casos de transmisión de coronavirus en la ciudad china. En Beijing se reportó el primer caso de una persona enferma por el nuevo patógeno el 8 de diciembre de 2019. Mientras tanto, el Gobierno chino se niega a brindar el acceso público a los registros del laboratorio de Wuhan y el extenso estudio que llevaron a cabo sobre el coronavirus en murciélagos.
Shi Zhengli, directora del Instituto de Virología de Wuhan, le aseguró al equipo de la OMS que viajó a China a principios de año a investigar el origen del virus que todo el personal del laboratorio había dado negativo en los test de anticuerpos contra el COVID-19. No obstante, el ex funcionario estadounidense que dirigió un equipo que investigó los orígenes del coronavirus durante el gobierno de Donald Trump, David Asher, dijo que dudaba que los investigadores del laboratorio se enfermaran debido a una gripe común. "Dudo mucho que tres personas en circunstancias altamente protegidas en un laboratorio de nivel tres que trabajan con coronavirus se enfermen con influenza, que tengan que ir a un hospital (algunos en condiciones severas) y que esto no tenga nada que ver con el coronavirus", sostuvo Asher y agregó que esos investigadores pueden ser "el primer grupo conocido" de personas que tuvieron COVID-19.
Nicholas Wade, uno de los más respetados periodistas científicos del mundo, sostiene que la teoría de la fuga de laboratorio del SARS-CoV-2 es altamente probable. "Me parece que los defensores de la fuga de laboratorio pueden explicar todos los datos disponibles sobre el SARS-CoV-2 mucho más fácilmente que aquellos que favorecen la emergencia natural", escribió Wade en un artículo publicado en el Bulletin of Atomic Scientists, una revista que trata temas relacionados con la seguridad mundial y las políticas públicas.
El principal argumento, según el periodista científico a favor de la teoría de un virus creado en laboratorio es que el patógeno fue desde el primer momento adecuado para infectar a los humanos. En este sentido, hay poca evidencia que muestre una evolución natural de un virus de murciélagos a uno que ataca a las personas.
Mientras que la pandemia sigue activa y el origen del virus todavía es poco claro, los miembros de la OMS se reúnen este lunes de manera virtual para hallar los medios de evitar otra catástrofe de dimensiones épicas como sucedió con el coronavirus contra el que todavía se batalla en todo el mundo y sigue cobrándose la vida de miles y miles de personas.