"Hace varias semanas lo hemos planteado y cuando lo hicimos no gustó; dijimos que íbamos a enfrentar un tsunami", comenzó expresando la titular de la cátedra de infectología de la UNLP, Silvia González Ayala, en diálogo con 221 Radio. Fue la misma expresión que utilizó en su última conferencia de prensa el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La especialista se mostró muy preocupada por el contexto de crecientes contagios y fue muy crítica de la estrategia del Gobierno nacional en todo este tiempo. "Estas medidas pueden ayudar pero hay que ver el respeto ¿Quién está en condiciones de pagar una multa cuando lo principal es comer?", se preguntó.
"El incremento empezó en aquellos días en que hacía frío y estuvimos encerrados. En esos días de refrescada abrupta se colaboró, por las condiciones en las que se encontraban las personas, y además hay un relajamiento en la calle, que lo vemos todos, sumado a la introducción de nuevas variantes que son de muchísima más contagiosidad", analizó y sentenció que "los casos se pueden triplicar". Por eso, para la doctora "no hay sistema de salud que pueda asistir a las personas".
Además, destacó que "hay una reducción en el número del personal por los contactos estrechos, los que están enfermos, los que ya tuvieron COVID-19" y agregó que "Hace semanas que estamos preocupados". Al poner la lupa en los médicos y todo el personal de salud, pidió para que se los vacune a todos de manera urgente, con las dos dosis y en el tiempo en que corresponde. "Las vacunas en el personal del equipo, ante esta escasez, deben ser administradas en el intervalo en el que fueron estudiadas", remarcó, en un claro llamado de atención a la medida del Gobierno de estirar la aplicación de la segunda inoculación con la intención de que más gente tenga la primera. Eso está mal, según la profesional de la UNLP.
González Ayala opinó que en los restaurantes la gente se ha comportado bien pero no así en las cervecerías a la noche, en donde todo "se desmadró", según su visión. Por otra parte, opinó que en el colegio tanto los chicos como los docentes no se van a contagiar si se cumplen los protocolos, pero la situación se complica afuera, porque ellos se juntan con otras personas y ahí se vuelve todo incontrolable.

"Nunca hubo en 15 meses una estrategia comunicacional, incluso hay mensajes contrapuestos dentro del mismo equipo de salud", dijo con respecto a las políticas del Gobierno. Además, también criticó al rol de una gran parte del periodismo: "Yo he escuchado a periodistas deportivos hablar de la COVID-19 y las vacunas".

"Se crearon demasiadas faltas expectativas, se ilusionó a la gente; hay una ansiedad, una angustia por acceder a la vacunación indescriptible, y eso también daña", evaluó.