El conflicto entre la Municipalidad de La Plata y los cooperativistas que no aceptan los términos en que se está realizando el pase a planta temporaria entró en un compás de espera desde que en las últimas horas se abriera una "mesa técnica" con la participación de representantes de los trabajadores y funcionarios en busca de una solución.
La instancia de diálogo comenzó después de ocho días en que un sector de cooperativistas mantuvieron un acampe en las inmediaciones del Palacio Municipal con cortes intermitentes del tránsito en distintas esquinas estratégicas del microcentro de la ciudad.
El reclamo del grupo que rechaza el modo en que el intendente Julio Garro empezó a realizar el pase a planta de más de más de 4.500 cooperativista se centra en varios puntos, entre los cuales los más importantes son la modalidad de contratos renovables automáticamente cada tres meses durante el primer año; la situación de trabajadores que podrían no ser incluidos por su edad, su condición física o sus antecedentes penales; el nivel salarial y la imposibilidad de complementarlos con otros ingresos producto de programas nacionales.
Desde la Comuna, se viene respondiendo que el esquema de contratos es que el contempla la Ley Orgánica de las Municipalidades y que se contemplan proyectos especiales para incluir a todos los trabajadores para que ninguno quede sin trabajo.

El pase a planta temporaria es por un año para después pasar a la planta permanente y arrancó desde abril para quienes aceptaron. El grupo que no acepta las condiciones reúne -según sus coordinadores- a unos mil trabajadores y son quienes sostuvieron las protestas que alteraron el ritmo de la ciudad durante ocho jornadas, con cortes intermitentes en muchos de los cuales usaron los contenedores de basura de la empresa Esur.
El conflicto alcanzó su punto más álgido cuando la Municipalidad avanzó con denuncias penales contra los manifestantes, por el daño al mobiliario urbano y por la quema de neumáticos en una zona muy cercana a un edificio escolar: el Colegio San José ubicado frente al playón municipal que da a la calle11.

Mantuvieron el reclamo hasta el miércoles previo a la Semana Santa, cuando decidieron levantar la medida hasta el lunes siguiente, cuando planeaban volver a la calle redoblando la apuesta con 160 piquetes. Sin embargo, durante el fin de semana largo revieron la decisión y optaron por "mostrar un gesto de diálogo".
En lugar de volver al acampe, el lunes presentaron una nota insistiendo con el pedido de audiencia. Al menos hasta ahora, la estrategia dio sus frutos ya que el martes se abrió la mesa técnica que ya tuvo una primera reunión de dos horas. Según trascendió aún no se avanzó con ningún acuerdo pero decidieron seguir con las conversaciones sin protestas en las calles.