El presidente Alberto Fernández busca definir junto al gobernador Axel Kicillof y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta cómo seguirá la cuarentena en la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las dos zonas que lideran la cantidad de contagios en medio del nuevo rebrote de coronavirus que enfrenta el país. Se trata de una semana clave para decidir qué restricciones se aplicarán para intentar frenar a la pandemia y evitar, a la vez, otro duro golpe a la economía nacional.
Ante el creciente ritmo de los contagios y a pesar de haberse contagiado con coronavirus, el mandatario argentino reunió a ambos dirigentes y Rodríguez Larreta le pidió ampliar las variables de razón e incidencia que estipuló el Ministerio de Salud a la hora de decidir nuevas restricciones, para sumar como factores la velocidad de vacunación y el nivel de ocupación de camas de terapia intensivas. El mandatario porteño cree que con esos dos parámetros se tendrá un panorama más claro del escenario sanitario en cada región.
Aunque tienen diferencias, los tres temen por el colapso del sistema sanitario ante un aumento de desproporcionado de los contagios. En la Provincia son más proclives a las restricciones, pero en la Ciudad esperan cerrar lo menos posible.
El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, ya dejó en claro lo que "si no se toman medidas fuertes hay mucho riesgo de que se sature el sistema de salud" y el propio Kicillof remarcó los números de casos "son alarmantes" y en la provincia ya se detectó la cepa de Manaos, una de las más contagiosas y que mayor preocupación le genera al Gobierno.
En ese marco, el jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, convocó esta tarde a sus pares de Provincia, Caros Bianco; y CABA, Felipe Miguel; quienes se reunirán con él en la Casa Rosada y participarán de una reunión junto a los ministros de Salud de la Nación, Carla Vizzotti; de la Provincia, Daniel Gollán; y la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quiroz.
La fuerte interconexión que existe entre el conurbano y la Capital Federal implica que los funcionarios tomen medidas coordinadas y por eso deberán encontrar puntos en común para establecer nuevas restricciones y avanzar un plan que les permita limitar la circulación de las personas y, por lo tanto, del virus.
Así las cosas, el Gobierno nacional ya evalúa las nuevas medidas que podría tomar y entre ellas suenan las de reducir la circulación durante la noche, fortalecer los controles en el transporte público, limitar las actividades recreativas y reducir la cantidad de personas en los encuentros sociales, muchas de las que ya se tomaron en territorio bonaerense. La clave es avanzar con rapidez y frenar a tiempo el avance del virus antes que el estrés del sistema sanitario empiece a cobrarse la vida de sus pacientes.