Tras la reunión que el presidente Alberto Fernández mantuvo en Casa Rosada con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, se acordó la extensión de la suspensión de las clases presenciales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hasta el 21 de mayo.
Este jueves por la noche y luego de casi dos horas de reunión, el Presidente y el titular de la cartera educativa de la Nación estipularon la continuidad de la virtualidad en las zonas de alto riesgo.
La medida se anunció este viernes por la mañana en la conferencia del presidente Alberto Fernández desde Casa Rosada donde analizó la crítica situación epidemiológica y comunicó las nuevas disposiciones a la circulación en el semáforo de distritos del país, a los cuales definió como "zonas de bajo, medio y alto riesgo" y designó una cuarta zona a la que encuadra en una situación de "alarma". Las nuevas restricciones serán oficializas a través de un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia que establecerá la suspensión de clases en todos los niveles educativos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires hasta el 21 de mayo.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, sostuvo el apoyo incondicional provincial a las medidas que definió el presidente. La comunicación oficial llegó este viernes. A diferencia de lo que sucedió con las disposiciones habilitadas en el primer DNU, esta vez el presidente consensuó la medida con su ministro de Educación, que 15 días atrás se había proclamado contrario al cierre de escuelas.

El crecimiento exponencial de la pandemia en estas últimas semanas y la velocidad de contagio cambiaron el panorama de las autoridades que sostenían que la educación debía asegurarse. La extensión del cierre escolar llega en medio del descontento por parte de muchas familias que tras un año completo de virtualidad esperaban la vuelta de sus hijos a una presencialidad administrada.