Daiana Sorrequieta perdió a su marido por una serie de eventos que, según su mirada, se desencadenaron por la negligencia de las autoridades del Hospital Larrain, en Berisso; al que responsabiliza por lo sucedido. Las graves denuncias se conocieron en las últimas horas y desataron un fuerte escándalo en la ciudad. En la institución, sin embargo, indican que se llevaron a cabo todos los procedimientos correspondientes y remarcan que el paciente se retiró por voluntad propia.
La mujer denunció que el pasado 19 de febrero llevó a su marido al hospital por un fuerte dolor abdominal, seguido de cefalea y vómitos. A causa del contexto actual de pandemia y el desborde sanitario en que se encuentran los hospitales de la provincia, en las instalaciones del centro de salud se activó el protocolo correspondiente, por lo que un hombre a cargo de la seguridad del edificio no lo habría dejado entrar en las instalaciones y le habría indicado que hiciera fila para un hisopado.
“Uno de los médicos me dijo que pase por la guardia para que lo vea un clínico, pero no me tomaron los datos porque era sospechoso de COVID-19", sostuvo Daiana en diálogo con el sitio BerissoCiudad.
La pareja decidió regresar a su domicilio en espera de los resultados del hisopado, ya que no veían alternativa para efectivizar la atención del hombre descompuesto. En los días sucesivos, el estado de salud de su marido no hizo más que empeorar: "En esos cinco días él se deshidrata por los vómitos y además no toleraba la comida. Por eso volví para pedir una punción lumbar y una tomografía, pero la doctora me dijo que no era necesario, porque lo iban a estabilizar estando internado", agregó Sorrequieta.

Casi un mes después, alrededor del 14 de marzo, el hombre fue atendido por un médico del personal sanitario del hospital que, según el relato de la mujer, "en vez de hacer una tomografía le puso un suero con dipirona para el dolor y lo mandó a mi casa, pero resulta ser que estaba haciendo una hidrocefalia y ellos nunca lo supieron ya que no hicieron estudios correspondientes", apuntó.

Daiana gestionó el traslado de su marido al Hospital de Gonnet, donde lo evaluaron por sospechas de tuberculosis e hidrocefalia, estudio que no le practicaron en Berisso "porque nunca diagnosticaron, no hicieron nada", remarcó. Lo cierto es que, finalmente, su esposo falleció y ahora, en medio del dolor, su familia pide justicia para que no vuelva a suceder lo mismo con otro paciente y el próximo 3 de mayo encabezarán una manifestación desde el Parque Cívico hasta las puertas de la institución médica.
Voceros del Larrain, sin embargo, dieron a 0221.com.ar una versión diferente de los hechos. "No fue así. Se le brindó toda la atención y derecho a la salud. Se evalúo y atendió de acuerdo a los criterios correspondientes a los síntomas. Al paciente se lo internó y él por voluntad propia obtuvo su alta voluntaria", remarcaron y también se refirieron a la protesta que se hará en las puertas del hospital ubicado en Ostende y Punta Arenas: "Respetamos todas las decisiones de los familiares a manifestarse por no estar de acuerdo con la atención recibida, aunque no estamos de acuerdo con el método elegido".