Este domingo llegó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza un nuevo vuelo de Aerolíneas Argentinas con 384.000 de vacunas Sinopharm, desarrollada en China. Se trata del primero de tres envíos de la "Operación Beijing", programados entre el 25 y el 28 de abril y que traerán al país un millón de dosis.
Las autoridades sanitarias adelantaron que el nuevo lote de vacunas será usado enteramente para completar los esquemas de inmunización ya iniciados, lo que significa que solo se usarán como segundas dosis.
La recomendación fue acordada durante la reunión de la Comisión Nacional de Inmunizaciones y al Consejo Federal de Salud que se llevó a cabo el último miércoles, pese a que el Gobierno había decidido primero diferir la segunda dosis para poder inmunizar a más personas frente a la segunda ola de COVID-19.
Las vacunas de Sinopharm tienen una particularidad frente a los demás sueros: se emplea el mismo producto para la primera y segunda dosis y esto le permitió al Ejecutivo nacional avanzar en el plan de vacunación en lugar de generar una reserva de vacunas destinadas a completar la inmunización. No obstante la medida generó una fuerte polémica entre los especialistas, dado que no existe evidencia sobre la eficacia de aplicar una sola dosis y tampoco existen certezas sobre la conveniencia de diferir la segunda dosis a un lapso de 90 días. Debido a la controversia, el Gobierno decidió usar estas nuevas vacunas para reforzar la inmunización de quienes ya recibieron las primeras componentes.
El vuelo de Aerolíneas Argentinas que trajo la primera partida del suero chino al país fue el AR1061 y su llegada a la terminal de Ezeiza tuvo lugar, oficialmente, a las 18.17.

En tanto, se espera que una segunda nave de la línea de bandera nacional llegue el lunes con 371.200 unidades y el miércoles lo haga la tercera, de la empresa Lufthansa; encargada de transportar las últimas 244.800 dosis que completarán el millón de vacunas adquiridas por la administración de Alberto Fernández.