La Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la ciudad de Buenos Aires ordenó habilitar mañana las clases presenciales en CABA, en detrimento del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que publicó el Gobierno nacional el último viernes para buscar frenar los contagios de coronavirus. En la provincia de Buenos Aires, en sentido inverso, está ratificada la decisión que suspendió la actividad con alumnos y docentes en los establecimientos, al punto que aquellos que se rebelen y abran sus puertas podrán ser sancionados.
La decisión judicial que se conoció este domingo es la respuesta a la reacción del Gobierno porteño que encabeza Horacio Rodríguez Larreta ante el decreto del presidente Alberto Fernández que suspendió las clases presenciales, en principio, hasta el 30 de abril.
Se supone que en ese territorio la medida se hará efectiva a partir de este lunes y los chicos podrán retomar las clases presenciales. Sin embargo se produjo la reacción de varios de los gremios con representación en CABA que declararon un paro ante esa situación.
Trascendió que el tribunal resolvió: “Hacer lugar a la queja interpuesta y en consecuencia admitir el recurso de apelación, hacer lugar a la medida cautelar solicitada y disponer la suspensión de lo dispuesto en el art. 2 del DNU 241/21 y ordenar al GCBA que en el marco de su autonomía y competencias propias "disponga la continuidad de la presencialidad de las clases en el ámbito del territorio de la Ciudad de Buenos Aires".
Más allá de las consideraciones e implicancias políticas que el fallo tiene, se descarta cualquier impacto en la provincia de Buenos Aires. Por eso, en las escuelas de La Plata no habrá clases presenciales y se volverá a una esquema de virtualidad con el objetivo de reducir la circulación del virus en medio de la explosión de casos por la segunda ola de COVID-19.
Eso incluye a los colegios privados, algunos de los cuales mantuvieron durante los últimos días de la semana pasada una actitud de rebeldía, con intenciones de abrir sus puertas y continuar con las actividades presenciales.
Como ya informó 0221.com.ar, el Gobierno provincial advirtió a las autoridades de los establecimientos que podrían suspender las subvenciones que reciben y hasta remover las habilitaciones a los establecimiento que efectivamente incurran en una desobediencia.
Fue la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) la que intimó a los colegios a desestimar las acciones judiciales que pretenden llevar a cabo para mantener la presencialidad en sus establecimientos. Apuntaba concretamente contra tres casos puntuales: Esseri, Tercer Mileni y Patris, los cuales habían comunicado a su comunidad educativa que iban a recibir a los alumnos.
El primero de ellos ya emitió un comunicado este domingo en el que notifica que se decidió no recibir a los alumnos en función de esa advertencia. Se supone que los otros dos tomarán la misma medida.