El presidente Alberto Fernández anunció la restricción de la circulación en horario nocturno y la suspensión de las clases presenciales, actividades recreativas, culturales, sociales y deportivas. Las medidas aplicarán en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la región más crítica en cuanto a crecimiento de contagios y la saturación del sistema sanitario. Al Gobierno nacional lo preocupan muchísimo todos los indicadores que analiza semana tras semana.
"Vamos a aplicar las medidas exclusivamente en el AMBA", aclaró Alberto, antes de ordenar las principales medidas: "La restricción de la circulación nocturna entre las 20 y las 6 horas del día siguiente y quedan suspendidas las actividades recreativas, religiosas, culturales, deportivas en lugares cerrados". Además, indicó que las escuelas también se van a cerrar y las clases serán de manera virtual.
"Estamos transcurriendo la semana 15. En la semana 10, hace apenas un mes atrás, habíamos acumulado 45.498 casos de contagios. La semana pasada fueron 122.468 casos y la semana que va transcurriendo seguramente va a superar esta cifra", dijo y agregó: "Eso lo que nos está indicando es que hemos multiplicado más de por dos los contagios en solo un mes”. En los últimos días, el Gobierno notificó un aumento exponencial en las cifras de contagios, pero también en las de fallecidos. Este último miércoles se informaron 25.157 nuevos casos y se registraron 368 muertes, mientras que la ocupación de camas de terapia intensiva es crítica en La Plata, Ciudad de Buenos Aires y muchos municipios del Conurbano.
Los indicadores en los que se basó el Presidente responden al seguimiento permanente que hacen en el Ministerio de Salud: la cantidad de camas de terapia intensiva disponibles y la cifra y la velocidad de los contagios. Esto, tras el análisis de las mesas de trabajo de todas las semanas entre los directores de Epidemiología nacional y provinciales y con el Consejo Federal de Salud (Cofesa). Allí se ponen en debate los datos duros y los cualitativos.
Uno de los principales indicadores para tomar medidas a nivel nacional es el que define el "riesgo", que obtienen a través de la razón del aumento de casos durante las dos semanas anteriores al análisis (que se registra según la fecha de inicio de síntomas) y la incidencia. Este parámetro epidemiológico se analiza semanalmente. Mientras que la cantidad de contagios por jurisdicción se evalúa a diario.
También se analizan la velocidad de contagios -un indicador considerado central porque permite prever el riesgo de que haya una tensión en el sistema de salud-; y la ocupación de camas de terapia intensiva. Estas cifras se cruzan con las tasas de mortalidad, letalidad y diagnóstico de cada provincia; con la cantidad de llamados a las líneas de atención por COVID-19 y con la valoración de las autoridades sanitarias de cada provincia.
Todos los últimos números configuraron un combo muy preocupante, que lo llevó a Fernández a tomar de forma unánime la decisión. Fue también un reto para los gobernadores, incluido el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, por no controlar que la gente cumpla las medidas ya dispuestas días atrás.