La decisión de cerrar las escuelas hasta el próximo 30 de abril anunciada por el presidente Alberto Fernández cayó como un baldazo de agua fría entre muchas mamás y papás de chicos en edad escolar, quienes se volcaron a los grupos de WhatsApp para mostrar su indignación y organizar protestas para exigir la continuidad de las clases presenciales.
Más allá de las decisiones institucionales, se abrió un fuerte debate en los grupos en los que suele organizarse la dinámica de los cursos y las familias de los chicos de cada institución, con voces a favor y en contra de las medidas que anunció el Gobierno nacional.
Luciana Bártoli es parte de Padres Organizados, un grupo que nació en septiembre del 2020 en plena pandemia y con el objetivo de pedir una mayor participación en las decisiones tomadas sobre la vuelta o no a las aulas; y en diálogo con 0221.com.ar, contó que en los grupos de WhatsApp "reinó el descontento" y recibieron la noticia con "mucha angustia y tristeza", aunque también hubo una "minoría" asustada que apoyó las restricciones.
"Hoy es un día triste, ayer no pudimos dormir, rechazamos y repudiamos la medida", sostuvo Luciana, mamá de dos nenas en edad escolar que asisten a los colegios de la Universidad Nacional de La Plata, la Escuela Anexa y el Liceo Víctor Mercante.

En ese marco, el debate no se hizo esperar y los grupos ardieron con mamás y papás indignados por las decisiones gubernamentales. Y es que la dinámica familiar se verá fuertemente afectada a partir del próximo lunes, cuando la decisión de suspender temporalmente la asistencia a las aulas comience a ser efectiva.

En ese marco, Carolina Mónico, mamá de un nene del jardín del Instituto José Manuel Estrada de City Bell, también dialogó con 0221.com.ar y puso el foco en la tristeza con que recibieron la noticia: "Las madres estamos en contra de la decisión y todas angustiadas. Eso es lo que se vio en el grupo de whatsapp donde más que nada hablamos sobre cómo contener a los nenes con todo lo que se viene, cómo explicarles".
También aclaró que el descontento es general y circula en todos lados, en el grupo de WhatsApp de la clase de sus hijos tienen miedo de que la suspensión se prolongue de manera indefinida, más allá del 30 de abril como anunció Fernández.

"Esto ya lo vivimos", fue una de las frases que más se repitió entre los padres y en ese marco Carolina también sostuvo que la indignación popular se debe a que "nadie piensa en los chicos, como si la generación de identidad y su educación no fueran importantes".
Su hermana, Guillermina, en tanto, tiene una hija que asiste a la misma de la Universidad Católica de La Plata, pero en su sede del centro de La Plata ubicada en 58 entre 13 y 14; y calificó la decisión como una medida desacertada que sin duda "afecta a los nenes que terminan siendo víctimas porque las clases virtuales no reemplazan lo que se puede aprender en el colegio".

En el grupo de WhatsApp de la sala de jardín de su hija no hubo más que opiniones en contra de la medida, aunque otras madres consultadas por 0221.com.ar coincidieron en sostener que los padres que están a favor de la virtualidad "se llaman a silencio" en los grupos que arden de la indignación.
Los adultos coinciden en otro punto fuerte: los nenes son los más perjudicados. "En los colegios se cumplía el protocolo a rajatabla, estoy angustiada e indignada y así como me siento debo consolar y acompañar a mis hijos en esta nueva realidad que los deja sin el apoyo escolar que necesitan", sostuvo Guillermina, mamá de Pilar.

En el grupo de Padres Organizados sostienen que muchos docentes que se pusieron en contacto con ellos no están de acuerdo con la medida. Por ello Bártoli apunta a que la experiencia del año pasado debería servir para generar un consenso sobre la importancia de la presencialidad en un sistema "sumamente golpeado y funcionando a media máquina".
Pero no todas las voces están en contra del cierre total de escuelas. Sofía Muñoz, una mamá de la Escuela Primaria N°10, le dijo a 0221.com.ar que está de acuerdo con la medida, a la que ella misma se había adelantado al dejar de enviar a sus hijos a la escuela esta misma semana. "Decidí con mi pareja no mandar más a mis hijos a la escuela, nos adelantamos a la medida del Gobierno. Si bien la escuela de mi hija no tuvo complicaciones y ellos son nenes de sexto grado que se cuidan muy bien, nuestro temor era lo que pasaba fuera de la escuela", explicó.

Respecto a la dinámica de su grupo de WhatsApp, señaló que la virtualidad es una complicación para muchos padres, pero "en el grupo de la escuela la sensación es la misma, hay un cierto acatamiento de la norma". "Durante el año pasado mi hija aprendió igual y como en todas las cosas hay diversidad, esto lo superamos y de una muerte no volvemos", remarcó la mujer. Además sostuvo que la educación "no se pierde" y remarcó que se debe priorizar la salud, aunque también admitió que "es todo muy personal, y lo personal es político".
Sofía advirtió, sin embargo, que tal y como dijeron otros padres los protocolos de cuidado dentro de las escuelas de la ciudad fueron impecables, pero para ella representó un problema el tema del aglomeramiento en las puertas de la institución: "El amontonamiento de padres es el problema. Como no todos están en la situación de poder quedarse con sus hijos en la casa, salí de ese ámbito y le di el espacio a otro papá que no puede quedarse en su casa con los chicos", sostuvo.
SUSPENSIÓN Y SORPRESA
Entre los padres y madres que dialogaron con 0221.com.ar también se oyó fuerte fuerte una queja, una idea que hace mella en la debilidad de las restricciones nacionales y la descentralización que se vio estas últimas semanas en la toma de decisiones. Luciana Bártoli sostuvo que "no se entiende por qué a la primera de cambio suspenden la escuela, demuestra que las decisiones no se toman en base a datos, resultados y experiencias". Lo cierto es, sin embargo, que el Gobierno nacional informó que su intención es reducir el enorme caudal de personas que colman el transporte público con los colegios abiertos, ya que miles de chicos y sus familiares lo usan a diario para asistir a clases y se arriesgan a contraer COVID-19 en micros y trenes.

Los padres coinciden en que nadie sabía cómo gestionar una pandemia, pero en base a la experiencia del año pasado se construyeron realidades y la importancia de la escolaridad fue una de ellas. Este consenso de padres se apoyó en las declaraciones del Ministro de Educación, Nicolás Trotta, que aseguró estar en contra del cierre total de instituciones educativas y también aclaró que las estadísticas indican que el porcentaje de incidencia en contagios de la escolaridad era apenas del 0,1%. En cualquier caso, sostienen que la descentralización en la toma de decisiones y las palabras cruzadas hacen más daño a los chicos, que son las verdaderas víctimas de las medidas restrictivas.