En La Plata se intensifica el debate por la problemática de la inseguridad. Días atrás la dueña de un vivero fue víctima de un violento asalto y, todavía en shock, contó todo lo sucedido. Como contó 0221.com.ar, el brutal asalto ocurrió el jueves pasado en Kiyoko, un conocido local dedicado a la presentación y venta de plantas y adornos de jardinería ubicado en 58 entre 1 y 2, a pocos metros de una sede de la DDI local. Todavía permanece cerrado.
“Entró un hombre de contextura robusta, de 1,60 metros aproximadamente, haciéndose pasar por cliente. Dio una vuelta y sin mediar palabra me tomó del cuello y me llevó cerca de una puerta que da a un depósito”, contó la mujer.
La violencia fue en aumento, pese a que aseguró que nunca se resistió al robo: “Nunca dejó de pegarme y asfixiarme. Nunca me opuse, incluso le manifesté que se llevara todo y que no era necesario golpearme tanto, ante lo cual siguió haciéndolo”.
Ella en un momento logró zafarse y correr luego de morderlo, pero él la volvió a atrapar y siguió golpeándola, aún estando ella en el piso. “Solo dejó de hacerlo cuando simulé estar inconsciente”, dijo al Diario Hoy. Después la tiró en un depósito del comercio, puso tierra atrás de una puerta para que no saliera.
El violento delincuente se llevó la recaudación del negocio y un teléfono celular que usaban para trabajar. Al escuchar que ya se había escapado, la dueña esperó unos segundos y salió a pedir auxilio.
“Lo llamativo fue la violencia innecesaria, ya que nunca me resistí y además soy menudita y petisa. Solo un cobarde ataca así a una mujer. Me pegó patadas y piñas, siempre en la cabeza”, agregó. Terminó con la cara desfigurada y tuvieron que suturarle las cuatro heridas que sufrió, todas cercanas a uno de los ojos.
Según la damnificada, el ladrón tenía ojos claros, tipo verdosos, y vestía pantalón azul y remera roja. “Venía de algún lado porque llevaba consigo una bolsa donde adentro había ropa que le habían regalado y que dejó en el negocio. Es de alguien de la zona que se la donó y quizás la conozca. La bolsa parecía recién lavada, según mi hermano y mi pareja, porque yo no la vi”, dijo, mientras que confirmó que el local seguirá cerrado hasta que termine de recuperarse.