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A Garro se le va de las manos el conflicto con las cooperativas y la ciudad está sitiada

Aunque el Intendente dice que es un pequeño grupo el que cuestiona las condiciones del pase a planta, la pelea explotó en la calle y paraliza la ciudad.

El anuncio que hizo el intendente Julio Garro de pasar a la planta temporaria a más cinco mil cooperativistas que prestan servicio a la Municipalidad de La Plata generó un conflicto que se prolonga en el tiempo sin que el jefe comunal encuentre una salida. Los efectos se derraman sobre la ciudad, la cual este lunes tuvo una mañana convulsionada, con calles cortadas con contenedores de basura y el tránsito colapsado.

La pelea arrancó la semana pasada y se prolongó varios días pese a que Garro y sus funcionarios aseguran que involucra a un grupo minoritario de trabajadores que no aceptan las condiciones en que el Ejecutivo pretende realizar las contrataciones. Objetan -entre otras cosas- los bajos salarios y cuestionan que los contratos sean renovables cada tres meses.

Aunque ha habido negociaciones estás no llegaron a buen puerto y el conflicto parece haberse desmadrado. La vía de la denuncia penal por la ocupación del espacio público elegida por el intendente Garro no frenó a los cooperativistas quienes este lunes redoblaron la apuesta. No limitaron la presencia a las calles 11 o 12, frente y detrás de la Municipalidad, sino que la extendieron a todo el microcentro.

Bloquearon 12 y 54, 12 y 51, las calles laterales de 51 hasta la avenida 7, 7 y 54 y hasta 6 y 54, colocando gomas y contenedores de basura. Hasta izaron en el mástil de Plaza Moreno un chaleco amarillo como si fuera una bandera. El impacto en las calles fue instantáneo y se se tradujo en el malestar que expresaron los automovilistas.

El conflicto se desató en el momento mismo en que Garro empezó a consensuar con las distintas organizaciones cooperativistas las condiciones del pase a planta transitoria. El mandatario aseguró que todos los que prestan servicios para el Estado municipal serán incluidos, pero un grupo de trabajadores asegura que la medida podría implicar inestabilidad laboral, además de una reducción en sus ingresos

Según denuncian los manifestantes, el anunciado pase a la planta temporaria será a través de un contrato trimestral con un salario de apenas $12.000 de bolsillo, que no reconoce la antigüedad y tampoco es compatible con otros programas nacionales ni con la tarjeta Alimentar. Critican que por ello, en la práctica, implica una reducción salarial de alrededor de seis mil pesos.

Este lunes el conflicto se profundizó ante la falta de diálogo. Los cooperativistas suman al reclamo que quienes no aceptan el pase a la planta perderán la posibilidad de conservar el puesto de trabajo. "Hay una obligación a aceptar las condiciones sin otra alternativas que quedar afuera del sistema", indicaron voceros de las cooperativas que participaron en algunas de las reuniones de la semana pasada.

Las personas afectadas trabajan en relación directa con la Municipalidad, prestando fundamentalmente servicios de mantenimiento y limpieza en los barrios. 

La discusión por la renovación automática cada tres meses o el reconocimiento de la antigüedad son factores importantes de la negociación, pero no los únicos. Los trabajadores denuncian también que aceptar las condiciones los obliga a quedar afuera de los programas nacionales como el Progresar, Hacemos Futuro o el acceso a la tarjeta Alimentar, los cuales son fundamentales para engrosar el ingreso.

Las cuentas para los cooperativistas son sencillas. Actualmente cobran poco más de ocho mil pesos a los que suman otros diez mil con los programas laborales mencionados con los que complementan su ingreso hasta llegar a unos 18 mil pesos. El pase a planta implicaría para ellos un ingreso 12 mil pesos y aunque contarán con el beneficio de aportes jubilatorios y obra social ya no tendrían la chance de acceder a los programas.

Se supone que las conversaciones seguirán en las próximas horas, pero por el momento transitan por una vía muerta en la que el intendente parece haber perdido el control. El reflejo de esa situación estuvo este lunes en las calles de la ciudad, las cuales estuvieron virtualmente sitiadas.

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