Ezequiel Peschiera es un platense que estuvo más de un año en la Antártida y en los últimos días regresó a La Plata para contar su experiencia. El estudiante de Ingeniería Electrónica de la UNLP vivió 13 meses en el continente más austral del planeta y fue uno de los 20 custodios de la base científica San Martín, una de las estaciones de investigación de la Antártida Argentina.
“En 2018 un compañero me comentó que existía la posibilidad de irse un año a la Antártida a vivir y trabajar. A mí siempre me gustó la vida en la montaña y la naturaleza, y por eso cuando me lo dijo no lo dudé ni un segundo y desde ese momento se convirtió en un objetivo. Ese año nos presentamos con 2 amigos y no quedamos, por lo que en 2019 volví a intentarlo, y finalmente en octubre de ese año, después de pasar varias etapas de selección, me informaron que había quedado entre los seleccionados. La decisión de ir fue más de la mano de poder vivir esa experiencia de vida, que en ese momento lo sentía como irme a la Luna. Fue un plus enterarme que además podía ir y trabajar de algo que había estado estudiando durante varios años”, relató el joven al diario Hoy.
Sobre las funciones que cumplió, el joven precisó: “Para mí significó trabajar pensando siempre en futuro, en hacer lo mejor posible para que las dotaciones que me siguieran pudieran disfrutar y sacarle aún más provecho a todo lo que implica el trabajo y la vida en la base. Salvo en casos excepcionales, es poco común que alguien vuelva a repetir campaña y vuelva a vivir un año en la misma base, por lo que desde un principio se es consciente de que muchas de las mejoras que uno puede hacer van a ser para que las disfruten otros".
Agregó que "entender eso y sin embargo hacer lo mejor dentro de las posibilidades de cada uno, para que la mejora sea constante, es el motor que hoy mantiene en pie este tipo de actividades”.
Por último, el platense se refirió a su futuro y afirmó: “Mi tiempo allá me ayudó a organizarme y ver cuáles son mis prioridades. Hoy en día esas prioridades me llevan a probablemente no volver a ir por un tiempo. Sin embargo, sería un lindo logro poder volver a la Antártida con otro tipo de proyecto y al que le pueda aportar mucho más valor desde mi persona”, concluyó.