El remisero Marcelo Tagliaferro y Patricia Godoy serán juzgados en conjunto, procesados por el delito de falso testimonio agravado, acusados de mentir en el juicio oral por el cuádruple femicidio de La Loma (27 de noviembre de 2011 en un PH de calle 28 entre 41 y 42) en contra de Osvaldo Martínez quien finalmente resultó absuelto con veredicto confirmado en varias instancias judiciales, y ya es cosa juzgada para él.
Patricia Godoy era vecina de Martínez al momento del hecho. El 22 de mayo de 2014 afirmó ante los jueces del debate público que en la madrugada del 27 de noviembre de 2011, al volver a su casa tras cenar con su cuñado vio a su vecino llegar en un auto “grande” y bajarse con el torso desnudo, en pantalón corto y con ropa en la mano. Dijo no haber visto qué calzado llevaba puesto y que era entre la 1.30 y 1.40 de la madrugada. “Bajó (del vehículo) caminando normalmente”, recordó. Y a preguntas del juez Santiago Paolini explicó que el rodado se fue del lugar a una velocidad “normal”.
A la mujer le llamó la atención que el auto de Martínez estaba “parado (estacionado) en la calle”. Según describió, la zona estaba oscura, las casas del barrio no tenían iluminación externa y afirmó que cuando observó al acusado las luces del auto del que bajó estaban encendidas y daban en la cara de ella.
Ese relato fue utilizado por el fiscal Álvaro Garganta como una de las pruebas de cargo contra Martínez, pero los jueces no hicieron lugar a la hipótesis de la línea acusatoria.
En contraposición a esta versión, cuatro vecinos de Martínez aseveraron ante los jueces del Tribunal Oral y Criminal III de La Plata que el entonces acusado siempre estacionaba su vehículo sobre la vereda en forma perpendicular al cordón y no como Godoy lo indicó, sobre la calle en paralelo a línea de edificación.
Durante el debate esta situación había sido advertida por el letrado Julio Beley, quien patrocinó a Martínez durante todo el proceso. Su estrategia de defensa lo sacó de prisión las dos veces que fue detenido y logró al libre absolución del joven que fuera estigmatizado por los medios de comunicación como “el karateca asesino”.
Con nuevo patrocinio legal, el abogado Sebastián Chouela entiende que la calificación legal que corresponde endilgar al hecho denunciado, es la prevista en el delito de falso testimonio agravado descripto en el artículo 275, párrafo segundo del Código Penal, que tasa la pena de 1 (uno) a 10 (diez) años de prisión.
EL REMISERO
Durante la investigación y posterior juicio oral del caso, Marcelo Tagliaferro aseguró que la noche de la masacre, vio a Martínez salir de la escena del crimen con el torso desnudo.
En su declaración durante el juicio oral, Tagliaferro aseguró que “no” tenía ningún interés particular en la resolución de la causa. Mintió. Documentación oficial confirma que se presentó ante el entonces ministerio de Justicia y Seguridad a cobrar la recompensa. Para hacerla efectiva necesitaba la condena de Martínez. El testigo nunca informó a los jueces que además de ese rol, en esa causa, era un “caza recompensas”.
El primero de los detenidos tras el hecho fue Martínez. Estuvo unos 180 días tras las rejas con prisión preventiva, pero llegó excarcelado al juicio oral. La escena del crimen y los testimonios indicaban que una sola persona fue la autora de la masacre. El análisis de ADN de Martínez era negativo, no se hallaron sus rastros genéticos en el departamento. Los restos de saliva y piel pertenecían al albañil condenado, Javier Quiroga, alias “La Hiena”, quien fue detenido el 3 de mayo de 2012 y nunca más salió de prisión.
Durante la investigación del caso la familia Martínez había denunciado a Tagliaferro, pero la causa no podía avanzar hasta la resolución del juicio. Con la absolución firme, la fiscal Ana Medina avanzó sobre los acusados y la causa fue confirmada en todas las instancias.
Si bien las denuncias llegaron a juicio en distintas etapas temporales, el juez Juan Carlos Bruni, ordenó la unificación de las mismas para realizar un solo juicio oral, ya que la prueba a exponerse es mayoritariamente la misa para ambos procesos.
El abogado de la acusación ya presentó la grilla de testigos a citar. En primer término figura Martínez, quien volverá a la sede del fuero Penal de La Plata para buscar una nueva reivindicación luego de la falsa y grave acusación que sufrió.
Una vez que las defensas presenten sus pruebas, el Tribunal estará en condiciones de fijar fecha para la audiencia preparatoria del juicio y luego de ese paso llegará el momento de indicar cuándo será el inicio del debate oral. Según pudo saber este medio, la acusación pedirá penas de cumplimiento efectivo, cercanas al máximo de la escala prevista: 1 a 10 años de cárcel.
LA MASACRE
El hecho fue descubierto en la mañana del 27 de noviembre de 2011, en el departamento número 5 de la calle 28 número 467 entre 41 y 42, de La Plata, donde las mujeres y una niña fueron encontradas asesinadas a golpes y cuchilladas.
Un vecino y su padre fueron los que vieron rastros de sangre en el departamento de las víctimas y llamaron al 911. Al arribar al lugar, los policías hallaron en el living el cuerpo de Santos, quien estaba desnuda ya que había sido sorprendida por su asesino cuando se duchaba.
En la cocina, estaban los cadáveres de Marisol Pereyra (35) y Susana De Barttole, en el living yacía Bárbara Santos (de 29 año y novia de Martínez) mientras que la niña Micaela Galle (11) fue encontrada asesinada en uno de los dormitorios, sobre una cama de dos plazas. En una de las manos de la nena había un celular, con el que ella intentó hacer al menos dos llamadas para pedir auxilio.
Los vecinos que llamaron a la Policía contaron luego que la noche del 26 de noviembre habían oído "gritos de mujer” pero pensaron que “habrían encontrado una laucha y la estarían tratando de cazar”. Días antes habían visto ratas en el lugar.