Juan Ignacio Buzali el marido preso de la diputada provincial de Juntos por el Cambio Carolina Piparo, ya tiene Sala que definirá si sigue preso o no y en qué condiciones. La causa quedó radicada en la Sala IV de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, que en la actualidad cuenta con un solo integrante, el ex fiscal Ariel Argüero, ya que los otros dos magistrados se jubilaron hace tiempo y las vacantes siguen sin cubrirse.
El expediente llegó hasta la Alzada por impulso de abogado Marcelo Peña, defensor de Buzali, contra la prisión preventiva dictada por la jueza de Garantías, Marcela Garmendia. El marido de Piparo está detenido y procesado por intento de homicidio a dos motociclistas a los que atropelló en la madrugada del 1 de enero último en La Plata tras confundirlos con motochorros que antes habían asaltado a su esposa.
En la apelación, la defensa solicitó un cambio de encuadre legal. "Consideramos que se trata de lesiones leves culposas", dijo el letrado, al fundamentar el motivo por el cual solicitó recaratular el expediente. La defensa reiteró el planteo que Buzali "siempre estuvo a derecho"; que no posee antecedentes penales, que "tiene arraigo, ya que cuenta con domicilio constatado y que trabaja en el mismo lugar desde hace más de 15 años" y que "tiene un grupo familiar sólido".
Luego, se señaló que como su esposa, Piparo, "es una conocida diputada provincial, antes conocida por una dolorosa e irreparable tragedia en su vida, lo cual aleja aún más la posibilidad de que Buzali pueda fugarse".
La defensa también planteó la realización de una audiencia previa a la resolución para que los magistrados que deben resolver escuchen y conozcan al acusado. También solicitó el pedido de ampliación de agravios en forma oral para esa oportunidad.
Por el momento la audiencia no tiene fecha designada. Primero se deberá integrar el tribunal, que se completará con dos magistrados de otras salas. Una vez integrada esa Sala, se deberá notificar la conformación de la misma a las partes y en caso de no haber objeciones, se procederá a la fijación de fecha para la audiencia. El procedimiento parece engorroso, pero esa sensación no es tal. Todo dependerá de la agenda y voluntad de los magistrados.
Durante la feria estival, la Cámara Penal de La Plata ya previno en la causa. La Sala de feria por mayoría confirmó el rechazo a la excarcelación de Buzali.
Los jueces Alejandro Villordo y Silvia Oyamburu se pronunciaron por el rechazo a la excarcelación ordinaria y extraordinaria de Buzali, mientras que el camarista Fernando Mateos adhirió al voto en la ordinaria pero votó a favor de otorgarle la extraordinaria por considerar que el detenido "no procurará eludir u obstaculizar la investigación ni burlar la acción de la Justicia". A su vez, los camaristas rechazaron cambiar la calificación del hecho tal como lo había solicitado la entonces defensa de Buzali (integrada por Fernando Burlando y Fabián Améndola) y ratificaron que se trató de un "doble homicidio en grado de tentativa".
Buzali fue detenido el 9 de enero pasado por pedido de la fiscal María Eugenia Di Lorenzo y en su declaración indagatoria afirmó que "lo que pasó fue un infortunio y un accidente", que "jamás" quiso "lastimar a nadie", y que al momento del hecho estaba "nervioso, abrumado y temeroso" pero "no enojado" ni alcoholizado.
Por su parte, Piparo declaró como testigo en la causa y reiteró su versión de que el atropello se trató de un accidente. Sin embargo, para los abogados de las víctimas en su rol de particulares damnificados, esa declaración tuvo contradicciones, y denunciaron a la legisladora por falso testimonio.
EL CASO
El hecho por el que está detenido Buzali ocurrió la madrugada del 1 de enero cuando su esposa denunció que fue asaltada por tres parejas de "motochorros" en la calle 47, entre 15 y 16, en momentos en que su marido estacionó para dejar a su padre en su casa.
Según la legisladora, cuando se dirigía con su esposo a realizar la denuncia a bordo de su Fiat 500L negro con techo blanco, volvieron a ser interceptados por los que creyeron que eran los mismos delincuentes que los habían asaltado.
En la calle 21 y 40, Buzali chocó por detrás a una de las motos en la que viajaban dos jóvenes a los que dejó tirados en el piso pese a las lesiones que habían sufrido.
La jueza tuvo en cuenta también que, luego de embestir la moto, fugó del lugar "arrastrando el rodado menor mientras éste desprendía chispas por el roce con el asfalto, particularidad que no podía pasar inadvertida por los ocupantes del automóvil".
La magistrada rechazó el pedido de detención domiciliaria que había la defesa de Buzali, aunque ordenó abrir un incidente por separado para evaluar "una posible morigeración de las condiciones de detención", al considerar en su favor la ausencia de antecedentes penales, su situación personal y que, según la fiscalía, ya está producida la mayor parte de la prueba en la causa.