Vecinos del barrio El Mondongo pasaron un fin de semana alarmados por una fiesta clandestina que arrancó el sábado a la noche y terminó ya entrada la tarde del domingo. Denuncian que en plena pandemia no se respetaron los cuidados mínimos que impone el distanciamiento, había mucha más gente que la permitida y casi nadie tomar recaudos como el de usar barbijo.
El encuentro en cuestión se realizó en una casa particular de 115 entre 63 y 64 y según el planteo de los vecinos terminó recién a las tres de la tarde, con la presencia de jóvenes de distintas edades, sin distanciamiento ni utilización de tapa boca y nariz.
“No se pudo dormir en toda la noche del ruido de la música. Entraban, salían, iban a comprar bebida y de paso usaban los árboles de la cuadra como baño”, relató uno de los vecinos de esa cuadra citada por el diario El Día. Y recordó que el hecho no es aislado sino que repite casi todos lo fines de semana.
Esta vez hubo denuncia policial por lo que un móvil se acercó al lugar a esa hora y desarticuló la fiesta. La imagen, según los vecino, era lamentable: “No podían ni caminar".