Los ocho rugbiers detenidos en La Plata irán a juicio oral, acusados de haber asesinado a golpes a Fernando Báez Sosa. Se confirmó el sobreseimiento de uno de los jóvenes, mientras que se complicó la situación de otro, por lo que en total son nueve los procesados.
Así lo determinó el juez de Garantías David Mancinelli, quien firmó la elevación a juicio presentada por la fiscal Verónica Zamboni en noviembre pasado. La calificación es por "homicidio agravado por alevosía y por la cantidad de participantes", cuya pena es la prisión perpetua.
La medida recayó sobre los imputados Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (20), Luciano Pertossi (19), Lucas Pertossi (21), Enzo Comelli (20), Matías Benicelli (21), Blas Cinalli (19), Ayrton Viollaz (21) y Alejo Milanesi (19). El último se encontraba en libertad, mientras que el resto permanece bajo arresto en la Alcaidía 3 de Melchor Romero tras el salvaje ataque en manada al chico de 18 años ocurrido el 18 de enero de 2020 frente a un boliche de Villa Gesell.
La semana pasada, los acusados por la muerte a golpes presentaron un pedido para no ser sometidos a un jurado popular y solicitaron la nulidad del requerimiento de la elevación a juicio, algo que no prosperó. El abogado de los imputados, Hugo Tomei, presentó su oposición ante la fiscal y pidió el cese de la prisión preventiva para los detenidos.
Al momento de renunciar a ser juzgados frente a un tribunal popular, el abogado Tomei señaló que, “según expresó cada uno de ellos, la decisión fue condicionada por la incuestionable y lapidaria condena social que se instaló” a través de los medios de comunicación, que “dieron a conocer distintas constancias del expediente y realizaron una intolerable saturación de las imágenes contenidas en distintos videos que integran el material probatorio”.
Después de haber renunciado a un juicio por jurados populares, enfrentarán a un tribunal colegiado de tres magistrados en la jurisdicción de Dolores. La fecha aún no fue definida.
De los diez rugbiers acusados, solo Juan Guarino queda definitivamente sobreseído, con un planteo original de la fiscal Zamboni que no lo vinculaba en el hecho.
Lo mismo fue para Alejo Milanesi, liberado junto a él al comienzo de la causa. No obstante, el juez Mancinelli tomó el planteo de Fernando Burlando y Fabián Améndola, abogados de la familia Báez Sosa, que aseguraron en diciembre pasado que había elementos para imputarlo, como marcas compatibles con rasguños en el cuello y un reconocimiento parcial de un amigo de Fernando en una rueda. Así, Mancinelli consideró que la participación o no de Milanesi deberá ser resuelta en el juicio. El rugbier, sin embargo, seguirá libre.
Lo cierto es que la Justicia determinó que los acusados tuvieron roles diferenciados para atacar a golpes a la víctima y bloquear algún tipo de ayuda. Según consta en el pedido de elevación a juicio, el asesinato de Fernando Báez Sosa estuvo planeado y hubo una división de roles para atacar a traición. Existió una división de roles, al menos según consta en el escrito, cinco de ellos participaron del ataque con violencia física contra Fernando mientras que otros tres se dedicaron a bloquear la defensa que podría haber salvado a Fernando, separando y golpeando a sus amigos, sin un policía a la vista.