Ignacio Martín decía ser médico y trabajó en el Centro de Operaciones de Emergencia de Córdoba (COE), donde se definían las estrategias sanitarias por la pandemia de coronavirus. Pero su engaño se terminó: el joven de 19 años días atrás fue detenido por usar la matrícula de una residente. También recibió la primera denuncia por una presunta mala praxis, tras la muerte de un paciente que habría atendido días atrás.
Lo arrestaron tras ser imputado por el fiscal de Río Cuarto, Daniel Miralles, por falsificación y uso de documento público, y ejercicio ilegal del arte de curar y de una profesión.
Marín fue denunciado a fines de diciembre pasado por el Consejo de Médicos luego de que se detectara que usaba una matrícula de otra persona. El fraude había sido advertido por ese Municipio el 21 de diciembre y comunicado al Ministerio de Salud cordobés, que el 23 de ese mismo mes ratificó la denuncia penal. Un mes después, el fiscal decidió imputarlo en medio del escándalo suscitado.
Según informó el Ministerio Público, lo detuvieron en el barrio Zumarán, de la ciudad de Córdoba, aunque luego lo trasladaron a Río Cuarto, donde Miralles le realizó la doble imputación. Durante su captura, fuerzas policiales confiscaron un maletín de médico, un bolso del COE y chaquetas, entre otros elementos sin relación con la medicina. Secuestraron, además, su computadora personal y su teléfono celular.

MÉDICO TRUCHO
Primero se dijo que Martín tenía 24 años y que ingresó como voluntario del COE en Río Segundo, en uno de los brotes de coronavirus; después pasó a Río Cuarto, donde aprendió a hisopar, dio capacitaciones y presentó un carnet que, recién en diciembre, se descubrió que era falso porque correspondía a una médica residente. El Ministerio de Salud hizo una denuncia penal y afirmó nunca haberle pagado por sus tareas en el COE.
En el mismo centro estuvo a cargo de guardias médicas en al menos dos dispensarios: empezó a ejercer en el mes de diciembre y atendió a 53 personas, a quienes recetaba medicamentos, poniendo en riesgo su salud.

El lunes pasado, a cuatro días de su captura, Martín recibió su primera denuncia por mala praxis. La misma tendría vínculo con la atención que brindó a un paciente de 29 años, quien murió días después de haber recibido una visita domiciliaria.
No se trató de su único engaño. También se hizo pasar también por inspector de tránsito municipal tras falsificar los carnets correspondientes y vestirse con un conjunto similar. Usaba ese carnet para entrar a espectáculos públicos.

Otras de las víctimas del médico trucho sería su pareja, quien no estaba al tanto de que operaba ilegalmente. Su novia, con 20 meses de cursado para paramédico, aseguró ignorar todos los detalles de la vida paralela del joven.