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Veterinarios en alerta por el hantavirus en La Plata, Berisso y Ensenada

Los expertos aseguran que la enfermedad ya es en un mal endémico en la región y remarcan que desde 1998 hubo al menos 15 muertes causadas por el virus.

La muerte de un joven de 28 años contagiado con hantavirus en la localidad de Etcheverry encendió todas las alarmas y el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires publicó una serie de recomendaciones a seguir para evitar la presencia de su principal transmisor: los roedores. La confirmación del último caso mortal generó un profundo dolor y volvió a poner en agenda la necesidad de mantener vigentes a lo largo de todo el año los mecanismos de prevención que deben fiscalizar las autoridades sanitarias provinciales y nacionales.

El hantavirus, según los expertos, se ha transformado en un mal endémico en nuestra región y desde 1998 -cuando se detectó el primer caso- hasta ahora ya se ha cobrado más de una quincena de vidas, solo en La Plata. Los veterinarios indicaron que, en ese contexto, "no hay margen para la indiferencia" y reclamaron el compromiso de los organismos del Estado para levantar barreras y disponer medidas de defensa muy enérgicas ante el avance de esta amenaza.

Esto se debe a que el principal roedor reservorio y transmisor es el ratón silvestre conocido como ratón colilargo que, entre otros lugares de la Argentina, habita en territorio bonaerense. Ante esta situación, en el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires explicaron que "la prevención es un trabajo Estatal e individual, que no sólo implica el desmalezamiento de áreas periurbanas sino también evitar el almacenamiento de basura de la que los roedores puedan alimentarse".

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave causada por el virus Hanta, que ataca los pulmones del ser humano. El virus se contagia al inhalar el aire contaminado en lugares abiertos o cerrados, donde los roedores infectados eliminan el virus a través de la saliva, las heces y la orina y al secarse se combinan con el polvo y se transportan por el aire. También puede contagiarse por mordeduras o contacto directo al tocar roedores vivos o muertos transmisores del virus o las heces y orina de los mismos.

Entre los factores de riesgo para el contagio, se puede citar el vivir, trabajar o haber estado en zonas rurales; ser trabajador agrícola, forestal o de aserradero; como así también, ingresar o limpiar recintos que han permanecidos cerrados, desmalezar, talar árboles o mover leña, estar expuesto o en contacto con roedores silvestres o estar en espacios silvestres sin desmalezar y recoger, oler o comer frutos silvestres sin lavar.

Los síntomas de la enfermedad se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolores de cabeza, náuseas, vómitos y a veces dolor abdominal o en la parte baja de la columna. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como síndrome cardiopulmonar por hantavirus. Ante cualquier duda, se debe acudir a un establecimiento de salud.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Los expertos elaboraron una lista de consejos a seguir para evitar posibles contagios, de acuerdo al lugar en el que las personas podrían encontrarse con los ratones colilargos que contagian la enfermedad.

En hogares:

En zonas rurales:

A la hora de acampar:

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