Familiares y amigos de Alejandro Fernández -el mecánico asesinado en Tolosa el 3 de noviembre- marcharon este miércoles a las puertas de Fiscalías, en 7 entre 57 y 58 para pedir justicia. Fue la segunda movilización convocada por los allegados del hombre, que también ejercía como policía al momento del crimen; y quienes reclaman por el esclarecimiento del brutal crimen que tuvo lugar en Tolosa. Tras casi 30 días, todavía no hay detenidos y no hay pistas ciertas que apunten hacia algún sospechoso, por lo que la investigación todavía avanza con mucha cautela.
En la manfiestación, los allegados de Fernández expresaron su malestar porque aún no hay detenidos y difundieron en pancartas los teléfonos de contacto para cualquiera que pueda aportar información.
Alejandro se hizo famoso por arriesgar su propia vida para salvar a decenas de vecinos atrapados en sus casas llenas de agua, durante la inundación del 2 de abril en La Plata. Desde entonces muchos lo conocían como "el héroe de la inundación". Ahora, a casi un mes del crimen ocurrido en su taller mecánico de Camino General Belgrano entre 525 y 526, familiares, amigos y allegados se movilizarán en la ciudad para pedir justicia y el esclarecimiento de lo sucedido.
Fernández fue hallado sin vida el 3 de noviembre y aunque las primeras líneas de investigación apuntaron en todas las direcciones posibles, los resultados de la autopsia realizada sobre el cuerpo revelaron que había sido asesinado. Desde entonces la pesquisa no se detuvo, pero hasta el momento no hay detenidos y sus allegados marcharán para pedir una mayor celeridad para dar con los culpables del hecho.

EL CASO
Fernández fue hallado muerto en el interior de su taller, ubicado sobre el Camino General Belgrano entre 525 y 526, en Tolosa. Estaba en la fosa y sobre su cuerpo yacía el bloque de un motor y varias baterías.
Aunque en un principio se investigó la posibilidad de un accidente, los resultados preliminares de la autopsia realizada sobre su cuerpo revelaron una realidad muy distinta y confirmaron el crimen: los peritos hallaron un orificio de bala en la cabeza de la víctima y la recuperaron de su cráneo. La investigación dio entonces un giro y ahora los agentes están a la caza del asesino, analizan grabaciones de cámaras de seguridad de la zona, interrogan testigos y buscan pistas que les permitan descubrir cómo y por qué este vecino tan querido fue asesinado mientras trabajaba.

Voceros del caso también revelaron que del taller desaparecieron dos teléfonos celulares que son buscados por la Policía y unos 200.000 pesos que el mecánico guardaba para pagarle a un proveedor, pero insisten que el móvil del robo está descartado dado que en uno de los bolsillos de la víctima también hallaron 27.000 pesos intactos.