A pocos días del brutal asesinato del mecánico Alejandro Fernández, quien hubiera cumplido 53 años el pasado domingo, su familia continúa con el pedido por la resolución del caso y la captura y ajusticiamiento del homicida.
A pocos días del brutal asesinato del mecánico Alejandro Fernández, quien hubiera cumplido 53 años el pasado domingo, su familia continúa con el pedido por la resolución del caso y la captura y ajusticiamiento del homicida.
Alejandro tenía su taller en Camino General Belgrano y 525 bis donde fue encontrado sin vida, dentro de la fosa donde trabajaba, con un módulo de motor y baterías encima de su cuerpo.
Los investigadores del caso manejan una clara hipótesis: ajuste de cuentas. Pocos días atrás también se confirmó que Fernández había muerto de un disparo en la cabeza, lo que reforzó la investigación que analiza los últimos movimientos de la víctima.
Asimismo, la búsqueda de testigos, el relevamiento de cámaras de seguridad, entrevistas con familiares y amigos, la reconstrucción de sus últimos días de vida, un perfil de relaciones sociales de la víctima, búsqueda de datos, indicios o evidencias en su teléfono celular, son algunas de las medidas de prueba que están en la libreta de apuntes del equipo de investigación que encabeza la fiscal Cecilia Corfield, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 15 de La Plata, a cargo de la instrucción de caso.
El mecánico que era conocido en la ciudad y en el barrio de Tolosa por la asistencia comunitaria que prestó durante la inundación del 2 de abril del 2013, cuando pasó más de 12 horas recorriendo el barrio con su bote y rescatando vecinos atrapados en sus casas inundadas.
Su círculo cercano clama justicia y pide “que no sea un caso más, que su muerte sirva para que la Justicia los deje encerrados para siempre”.
“Te llevo en mi corazón, gracias, vos sabés por qué. Te voy a amar siempre. Te fuiste como un valiente. Te mataron de espaldas, porque de frente le quedabas grande”, publicó una persona de su familia en un posteo de Facebook junto al hastag #JusticiaporAlefernandez.
De acuerdo al estudio forense, el proyectil tuvo un recorrido “de arriba hacia abajo y de atrás para adelante” y la sospecha de los investigadores es que el asesino habría rodeado la fosa donde Fernández trabajaba y le habría disparado en la cabeza desde atrás.
Otro punto es que se sabe que del taller de Fernández desaparecieron dos teléfonos celulares y unos 200 mil pesos, que tenía destinados a pagos de insumos. De todas maneras, y por las pericias del caso y la reconstrucción de la escena, se descartó la hipótesis del robo. La punta parecería ser el asesinato por un ajuste de cuentas.
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