Romina Del Plá llegó a La Plata para participar del "pañuelazo" frente a la Catedral que realizaron organizaciones de izquierda el último jueves en reclamo de la separación de la Iglesia y el Estado, de la efectiva aplicación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo y la Educación Sexual Integral, entre otros puntos.
De paso por la redacción de 0221.com.ar, la segunda candidata a diputada nacional por la provincia del Frente de Izquierda y los Trabajadores Unidad (FIT Unidad) habló de los objetivos de ese frente electoral en recta final de la campaña a nivel nacional, en la Legislatura bonaerense y en los concejos deliberantes. Se mostró confiada en que cosecharán votos de “ambos lados de la grieta” y aseguró que “el espectáculo del Frente de Todos tras la derrota” en las PASO los favoreció.
También cargó duro contra los libertarios, luego del cruce que tuvo con el candidato de “Avanza Libertad”, José Luis Espert, a quien no dudó en calificar de “fascista” y de hacer “una puesta en escena para sus simpatizantes” igual que Javier Milei, el candidato a diputado por CABA. “Reivindican la dictadura, llevan en sus filas a defensores de los genocidas, son fachos”, disparó.
—Reclamamos la separación de la Iglesia y el Estado, y también buscamos poner en evidencia que muchas de las políticas que hemos conquistado con la lucha del movimiento de mujeres y diversidades no se aplican o tienen aplicación sumamente limitada como la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Esta ley, que se aprobó en diciembre de 2020, no tiene aplicación en los distritos ni en los hospitales. Faltan insumos y hay distritos donde las propias profesionales de la salud denuncian que fueron desmantelando los equipos en vez de reforzarlos. En segundo lugar, pedimos que se dé la información adecuada sobre la Interrupción Legal del Embarazo. Y, en tercer lugar, que no haya restricciones para la aplicación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI). No va más que haya una semana de la ESI porque es un contenido transversal, permanente y por eso insistimos en que tiene que haber materias especiales. Esto va muy ligado a la separación de la Iglesia y el Estado porque, mientras no hay recursos para la ESI y se ponen obstáculos, llueven los recursos y subsidios a todas las iglesias y no sólo la Católica. Un reclamo particular de este pañuelazo tuvo que ver con la devolución de las tierras del barrio El Rincón que fueron otorgadas al Arzobispado de La Plata cuando la población de ese barrio reclamaba esas tierras para abrir un jardín de infantes. Y ahora quedó en manos de la Iglesia y seguramente será usado para reproducir prácticas de sometimiento.
—¿Qué cambió en la estrategia de campaña de la Izquierda de cara a las generales?
—Estamos profundizando todo lo que hicimos en las PASO. En primer lugar, al obtener este tercer lugar a nivel nacional y en la provincia, el Frente de Izquierda ha salido muy fortalecido porque en la fase previa no aparecíamos en las encuestas o aparecíamos cómo en un quinto o sexto lugar, había un ninguneo evidente y mucho impulso a las candidaturas de la derecha como la de José Luis Espert o la de Florencio Randazzo. En las PASO se reflejó lo que nosotros veníamos percibiendo que es un crecimiento muy marcado del Frente de Izquierda en las barriadas populares de todo el Conurbano y el interior, y ese crecimiento se da en lugares donde tradicionalmente se suponía que había un dominio casi total del peronismo. Crecimos sobre la base de organizar sus reclamos, de darles un cauce y de poner en pie una alternativa independiente frente a esta crisis que se está viviendo. Ahora estamos es reforzando esa campaña de cara a las víctimas de las políticas del ajuste de este gobierno y del anterior.
—¿Creen que van a retener a los votantes peronistas que optaron por la izquierda como castigo al gobierno en las PASO?
—Siempre puede haber algún voto que traspase, pero no hay motivo para que no retengamos la enorme mayoría de los votos del FIT. No han cambiado ninguna de las situaciones que venimos denunciando como el salario que sigue por el piso. Al contrario: el espectáculo que dio el Frente de Todos al perder las elecciones reforzó el paso de votos del peronismo al FIT. De hecho, hay una preocupación porque hemos visto en los últimos días todo tipo de artículos no sólo analizando el fenómeno sino atacando a la Izquierda con un montón de mentiras en las redes. Creo que, al contrario, tenemos serias chances de recolectar todavía más votos de ambos lados de la grieta. Estamos recolectando también muchos votos de mucha gente que no fue en septiembre y de sectores que no superaron las PASO.
—¿También los de los sectores de izquierda que no pasaron las PASO?
—Algunos sectores ya tuvieron un pronunciamiento público y otros que no tenían una lista, pero que sí son de la izquierda independiente, de muy diversos agrupamientos, que están en eventos comunes. Llaman a votar al Frente de Izquierda Unidad porque tenemos un programa, cumplimos 10 años y cumplimos con todos los compromisos que hemos asumido como el de rotación de bancas hasta una actuación coherente con lo que planteamos programáticamente. También se ha visto cuál puede ser la importancia de la izquierda en el Congreso Nacional, en las Legislaturas provinciales y en los concejos deliberantes.
—¿El desafío electoral es conseguir tres bancas por Buenos Aires?
—El gran desafío que nos queda planteado son las tres bancas en el Congreso, es decir que ingrese también Néstor Pitrola. Pero también estamos peleando dos bancas por la Tercera Sección Electoral en la Legislatura bonaerense y, por primera vez, tenemos posibilidad de ingresar a los Concejos Deliberantes de muchos distritos: Merlo, Moreno, La Matanza, Coronel Pringles, Berazategui, Presidente Perón.
—¿Y La Plata?
—La Plata también. Obtuvimos 6,3%, faltarían 2 puntos para acceder a una banca, pero están los votos de las listas que quedaron afuera como el MAS que sacó 1,2%. Hay un primer pelotón de candidatos que, con obtener lo mismo que en las PASO entran, en Moreno, Merlo, La Matanza -donde falta 0,83%- o Pringles, donde quedamos a 400 votos. Y hay un segundo pelotón donde están Lomas, La Plata, Mar del Plata, donde faltan entre 1 y 2 puntos para entrar. Se puede dar perfectamente ese salto. Estamos haciendo muchas recorridas por las barriadas, en las ferias y en la puerta de las fábricas.
—¿Ven como una competencia directa a la derecha extrema, a José Luis Espert, por el voto joven?
—No, se da un debate en algunos sectores de la Ciudad de Buenos Aires, o de las zonas céntricas de los municipios bonaerenses, pero no es el debate en las barriadas. Si viene Espert y les dice: “Vamos a despedir un millón de personas", está claro que la respuesta va a ser: “No te vamos a acompañar porque sabemos lo que significan los programas que vos aplicás”. No son antisistema, como dicen, son el sistema en su versión más descarnada. Lo demuestran cuando se les cae el discurso anti política y anticasta. Espert quería ser una colectora de Juntos por el Cambio y no lo dejaron. Milei ahora se reúne con Mauricio Macri y dice que “no es la casta” y que Bullrich tampoco lo es. ¿Bullrich que pasó por todos los partidos existentes, menos la izquierda, no es la casta política? Es todo una impostura. ¿Alguien que ha vivido a costillas del Estado nos viene a hablar de que es un antisistema y un anticasta? No, forman parte de la misma casta, pero además son fachos. Hay que decirlo así: son fascistas. El programa económico que Espert anda repartiendo por los programas solo se puede ejecutar con los tanques en la calle. No hay otra manera. ¿Cómo vas a despedir un millón y medio de empleados públicos, privatizar todo, privatizar la educación, eliminar cualquier subsidio a las tarifas de servicios públicos? Reivindican a la dictadura, llevan en sus filas a defensores de los genocidas, son fachos.
—Esta semana hubo polémica con Espert porque no lo quisiste saludar en un programa de TV por la actitud que había tenido con Nicolás Del Caño. ¿Defendés tu posición de no haberlo hecho?
—Totalmente. Espert, al igual que Milei, vienen de una serie de provocaciones y de ataques, no sólo contra Myriam Bregman sino contra la izquierda en su conjunto. Hemos tenido ya muchos ataques de patotitas de esta gente en San Justo, en CABA, en el Conurbano, en La Plata. Todos los partidos que integramos el FIT hemos tenido ataques en nuestros locales. Eso no sale de la nada sino de esta encendida defensa de que arrasan con todo. Después del debate, Espert sacó un video muy ofensivo contra Nicolás Del Caño donde hace una parodia vergonzosa. ¿Por qué lo voy a saludar? ¿Lo saludo como si nada pasara? No es problema de buena educación o de cortesía. Cortesía uno tiene con la gente con la que tiene diferencias pero que no está incitando a que te vengan a moler a palos. Si lo saludo como nada, estoy desconociendo el trato que recibió el compañero que es cabeza de la lista que yo integro.
—¿Esos ataques los atribuís a la disputa por los votos o es una forma de hacer política?
—Creo que hay dos cosas: reivindican a Jorge Videla, es claro que tienen una convicción, pero además están tratando de hacer una cosa border al estilo de Donald Trump o Jair Bolsonaro. Milei hizo agua en el debate y ahora está demostrando que abreva en el sector más radicalizado de Juntos por el Cambio. Hay una suerte de puesta en escena para sus seguidores para ver si sostienen lo que no tienen en el discurso. Además, dejemos en claro que es mentira que defiendan a alguna libertad: defienden la represión, están en contra de la diversidad y de los derechos de las mujeres, quien considera que una mujer violada tiene igual que parir, ahí no hay ninguna libertad y hay fascismo en todo su significado. Por supuesto que Espert tiene que hacer esta puesta en escena porque lo daban tercero y quedó cuarto, abajo del FIT.