Los ataques a jubilados no se detienen en La Plata y, en las últimas horas, otro matrimonio sufrió la inseguridad en carne propia cuando tres delincuentes ingresaron a su casa y los golpearon salvajemente para robarles. Este último episodio se registró el pasado domingo por la noche, luego de que los sospechosos ganaran el chalet de 420 entre 21 D y 22, y arremetieran en principio contra el dueño, un hombre de 78 años, que en ese momento se encontraba viendo la TV.
Luego, fueron por su esposa, quien se encontraba en uno de los cuartos de la planta baja con su celular. A ambos los redujeron: al hombre le dieron un culatazo en la cabeza que le produjo una herida sangrante y lo tiraron al suelo, boca abajo, atándolo con alambre; a la mujer le apoyaron un arma en el cuello y le dijeron "mirá que te gatillo", encerrándola finalmente en el baño.
Durante los 40 minutos posteriores, sembraron verdadero terror y recorrieron todos los ambientes hasta apoderarse de unos 3.000 dólares y 30.000 pesos que tenían destinados para hacer reparaciones en la propiedad. Además, sustrajeron un celular, una cadenita y un anillo de oro, fugando finalmente en su Peugeot 308.
Minutos más tarde, cuando las víctimas dieron aviso a las autoridades, se les brindó la atención necesaria y el hombre fue derivado al Instituto Médico Platense, donde recibió dos puntos de sutura en la cabeza. A su vez, le efectuaron curaciones en los brazos debido a las lesiones que le ocasionó el hecho de haber sido atado con alambre.
Actualmente, la investigación trata de establecer la identidad y paradero de la banda, que aún no pudo ser localizada. Lo que se conoce, al momento, es que estaban con barbijos y usaron guantes. En tanto, se cree que pudieron haber entrado por la puerta principal, ya que se encontraba abierta.
Lo cierto es que este tipo de episodios pone de manifiesto la impunidad con la que se manejan los delincuentes en la ciudad, los cuales se manejan con total libertad. Sin ir más lejos, en este último mes los robos violentos se han incrementando preocupantemente, con hechos similares en Ringuelet (el intento de asfixia a una abuela y el salvaje ataque a un matrimonio), Los Hornos (torturas contra una mujer a la que quisieron ahorcar) y La Loma (dramática entradera a una pareja), entre otros barrios castigados.
En este contexto, el pedido de los vecinos se renueva día a día para que las autoridades, en especial la Estación de Policía de La Plata -en cuya órbita se encuentran las comisarías de la ciudad-, frene de una vez por todas la ola de inseguridad.