Con más de 500 invitados, el Luna Park vivió este martes de una noche muy especial por la celebración de los Premios Martín Fierro de Cable. Durante toda la ceremonia, hubo varios discursos emotivos pero hubo uno de tinte más encendido y futbolero que llamó la atención de todos los presentes.
Se trató del que brindó el periodista platense Esteban Trebucq, al subir al estrado tras ganar en la terna Revelación por su labor en Crónica HD, que se disputaba con Héctor Rossi (Canal 26), Florencia Maignon (TNT Sports), Jason Mayne (TN) y Juan Amorín (C5N). “Estoy muy emocionado. Primero, gracias a las autoridades del canal que están por allá, Raúl, Marcelo, Facu, hermano de la vida, gracias de verdad, gracias por confiar en mí”, comenzó.
Luego, y en tono más enérgico, expresó: “Mientras venía caminando, se me vino a la mente una frase que marca a muchas personas como yo, que la dijo el gran maestro Osvaldo Juan Zubeldía, que alguna vez enseñó a unos jóvenes entusiastas, socios del anonimato pero que tenían talento, les dijo: 'La rosa de la gloria tiene espinas' ¿Y saben qué? Y voy a ser exégeta de mi premio, esto es el esfuerzo, me rompí el culo 30 años, 20 años en una redacción. De verdad, gracias”.
Acto seguido, hizo referencia a su familia: “Y sobre todo a las madres de mis hijas que dejaron que Delfina y Lupe, que son los amores de mi vida, me dieran tiempo para ejercer esta profesión que amo”. Y agregó: “¿Saben lo que hizo Zubeldía con el Estudiantes campeón del mundo? Les dijo que había que trabajar. ¿Y saben a dónde los llevó? A la estación del Roca, a las seis de la mañana un día martes, para que vean cómo laburaban. Y esto, insisto, no es fruto de las casualidades, que son efímeras, frugales y pasatistas, esto es fruto del esfuerzo. Porque acá hay una causa ¿Saben cuál es? El periodismo”, enfatizó.

Por último, cerró: “Se lo dedico a todos aquellos periodistas como yo, que básicamente militan por el dato, por la verdad y por un país mejor. Gracias”. En ese momento, recibió una ovación de todos los presentes, que se conmovieron con su discurso.
No está demás decir que Osvaldo Zubeldía es un prócer y el máximo ídolo del pueblo pincharrata. Un hombre que dejó una impronta en el club y que en su etapa como entrenador convenció a sus jugadores de no ahorrar energías, algo que lo dejó bien en claro en el Old Trafford, cuando su Estudiantes se consagró campeón del mundo.