En las últimas horas se dio a conocer que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió en todo el país la comercialización de un producto de cosmética.
En las últimas horas se dio a conocer que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió en todo el país la comercialización de un producto de cosmética.
Se trata de unas ampollas antiarrugas que ingresaron al país desde Paraguay sin el aval aduanero correspondiente. Es por eso que a través del Boletín Oficial, el organismo estableció la medida.

La decisión de ANMAT se formalizó tras detectar fallas graves en calidad de medicamentos que afectaron a pacientes en distintos centros de salud.
Las empresas de micros del AMBA advierten un fuerte desfasaje por el precio del gasoil, redujeron frecuencias y crece la tensión con el Gobierno por subsidios.
Así fue que la ANMAT, prohibe el “uso, distribución y comercialización en todo el territorio nacional de todos los lotes del producto rotulado como: “ISRADERM® Biological Face – Lifting Remove Wrinkles Instantly. Israderm Biotechnologics Co. Ltd. Lote 1070920, Vto: 15/11/23. 100UI”.
En su considerando señala que las actuaciones “se originaron en virtud de que Gendarmería Nacional Argentina informó al Departamento de Control de Mercado que el día 17 de agosto de 2021, en ocasión de un control vehicular el Escuadrón 16 Clorinda, detectó la existencia de cuarenta ampollas de vidrio de origen presuntamente extranjero, con destino a la ciudad de Corrientes, las cuales no tenían el correspondiente aval aduanero”.
Finalmente, establecieron que “el producto en cuestión presenta propiedades propias de un producto apto para el uso humano sin encontrarse autorizado a tal fin ni conocer si los insumos utilizados para su fabricación son aptos para la aplicación en humanos o cuáles son sus efectos reales, por lo que no puede asegurarse que sea seguro ni eficaz, sino todo lo contrario, dado que representa un riesgo para la salud de los potenciales consumidores que, desconociendo tal extremo, podrían utilizarlo creyendo que se trata de un producto seguro”.